La ex participante de Gran Hermano y actual analista del reality, Virginia Demo, abrió su corazón en una entrevista exclusiva con El Observador 107.9, donde repasó su vida antes y después del programa, su pasión por el humor, y los desafíos de la exposición mediática. Demo también habló sobre los vínculos que formó dentro de la casa y el impacto que su paso por el reality tuvo en su familia.
Virginia compartió que su ingreso a Gran Hermano fue impulsado por un giro inesperado en su vida: un despido tras 35 años de trabajo. "Me echaron de mi laburo cuando tenía 54 años. Fue durísimo, pero pensé: ‘Tengo que tratar de empezar a vivir de lo que me gusta’. Nunca había tenido el coraje. Este país es muy difícil para dedicarse a lo que uno ama”, reflexionó.
Embed - "Con Manzana estamos distanciados" - Virginia Demo, es GH | #Yanina1079
La ex participante confesó que su motivación principal para postularse al reality fue la visibilidad. Como humorista que había trabajado en bares y pequeños escenarios, enfrentaba el desafío de convocar público: "Siempre me costó llenar las salas, y aún hoy sigue siendo difícil, pero al menos ahora un poco menos". Su postulación al programa estuvo marcada por su honestidad: "En el primer video que grabé para el casting dije que me habían echado, que quería intentar con el humor y que a mi edad es difícil conseguir oportunidades".
Finalmente, tras no haber quedado en el primer casting, recibió una segunda llamada en enero, meses después del estreno del programa. “Fue una emoción enorme cuando me convocaron. No lo podía creer. A partir de ahí, mi vida cambió por completo”, aseguró Demo, quien logró permanecer cinco meses en la casa, dejando su huella en la audiencia.
Las relaciones en la casa: de vínculos fuertes a distanciamientos
Dentro del reality, Virginia se destacó por su carisma y su enfoque “correcto” ante las cámaras. "Nunca me olvidé que había cámaras, traté siempre de ser políticamente correcta porque sentía una gran responsabilidad. No quería promover mensajes equivocados", afirmó.
Sobre su vínculo con “Manzana”, su compañero de dúo dentro de la casa, admitió que actualmente están distanciados. "La decisión fue mía. Hubo cosas que hizo por más visualizaciones o clips que no me parecieron correctas. Lo quiero muchísimo, pero sentí que no era el momento de continuar la relación", explicó. Aunque se mostró nostálgica al recordar la conexión que tuvieron, aclaró que algunas actitudes, como revelar confidencias de compañeros, marcaron su decisión.
Demo también reflexionó sobre las personalidades con las que convivió, destacando que no tuvo grandes conflictos, salvo algunos momentos puntuales con participantes como Furia, conocida por su carácter explosivo. "Furia es una chica muy agradable cuando está bien, pero cuando se va de mambo, se va muchísimo. Creo que podría haber ganado si no hubiese cometido ciertos errores".
El impacto de la exposición mediática y los desafíos familiares
El paso por Gran Hermano también trajo consigo el desafío de enfrentar la exposición mediática, tanto para Demo como para su familia. "Mis hijas estaban felices con mi decisión, porque sabían cuánto lo quería, pero es duro para la familia. La exposición trae hate, y mis hijas lo sufrieron", confesó. En particular, habló del caso de su hija menor, licenciada en Relaciones Públicas, quien la acompaña frecuentemente en eventos y redes sociales: "La atacan sin piedad, le dicen cosas como ‘suicídate’. Es horrible. No puedo creer la bronca con la que alguien se conecta solo para agredir".
A pesar de estos desafíos, Demo se muestra agradecida por las oportunidades que llegaron tras el reality y asegura que su familia siempre fue un pilar fundamental. “Mis hijas son grandes y entienden. Saben que lo que más quería era dedicarme al humor. Por eso nunca dudé en entrar a la casa”, sostuvo.
Un juicio pendiente y nuevos proyectos
Además de su carrera como humorista y analista de Gran Hermano, Virginia sigue lidiando con las secuelas de su despido laboral. "Estoy en juicio por despido injustificado. Trabajé 35 años en la misma empresa, sin sanciones ni apercibimientos, y me echaron con causa. Sé que es un juicio ganado, pero en este país todo lleva tiempo. Fue muy injusto", expresó.
Sin embargo, la humorista prefiere enfocarse en lo positivo. Está trabajando en el relanzamiento de su espectáculo de stand-up, planeado para marzo o abril, y se siente motivada para seguir adelante: "Lo mejor que me pasó fue empezar a trabajar de lo que amo. El humor me hace feliz y me llena de energía".
Virginia también destacó cómo el reality cambió su perspectiva. "Al principio no entendía nada del juego, pero aprendí. Por algo estuve cinco meses. Veía cosas que me parecían injustas, pero aprendí a elegir mis batallas. Ahora, cuando critican mi forma de jugar, me río y pienso en lo mucho que crecí ahí adentro".