Este lunes, en el marco del feriado de Carnaval en el país, se determinó quién sería eliminado de la casa de Gran Hermano. En la emisión de Telefe, Joel fue el primero en ser convocado al confesionario para exponer ante el público las razones que lo motivan a permanecer en la casa. "Me quiero quedar acá y sacarme la espina de la prueba del líder, no porque quiera serlo sino porque quiero cambiar la historia del juego, que haya algo nuevo en el juego y sería muy interesante si se fuera Martín que si nos fuéramos Virginia o yo porque muchas cosas cambiarían en el juego. Jugué un certamen honesto, jamás traicioné a mis amigos, así que por ese lado me voy muy tranquilo con mi conciencia. Pero quiero decirles que por favor yo confío en lo que tenga que pasar, pero sí tengo ganas de quedarme y de seguir siendo un participante más en la casa y de seguir direccionando el juego de otra manera y eso es lo que estoy proponiendo: un cambio", expresó el azafato.
Acto seguido, la voz de Gran Hermano llamó a Virginia al confesionario. La mujer de 55 años, que se desplazaba con muletas, aprovechó su turno para solicitar el apoyo del público y permanecer en el certamen. "A la tarde dije que quería irme pero la realidad es que no quiero, porque es una oportunidad enorme que me dio la vida y no quiero desaprovecharla, quiero seguir acá, si me voy igual estoy súper agradecida así que le quiero avisar a mi gente que si quieren que siga no me tienen que votar, me gustaría quedarme porque siento que es una oportunidad enorme y tres semanas es muy poquito todavía no me conocen ni acá adentro. La decisión es del público", concluyó la participante.
Posteriormente, fue el turno de Martín, el Chino, de acercarse al confesionario para dialogar con Gran Hermano. "Le hablo a la gente, ya saben que soy una persona que le gusta mucho jugar y ganar, tanto las pruebas del líder como el programa de Gran Hermano, el objetivo para mí de estar acá es sacarles por lo menos una sonrisa, haciendo cualquier pavada. Obviamente me quiero quedar, simplemente pido el apoyo de la gente, si pueden no votarme, decide el Supremo y yo me entrego a lo que venga, espero que me puedan apoyar", expresó sinceramente el concursante.
Más tarde, Santiago Del Moro regresó a la casa para revelar quién sería el próximo concursante salvado por el voto del público. Tras unos momentos de expectativa, el presentador anunció con entusiasmo: "¡El Chino es el siguiente participante que se queda en el concurso!". Ante esta noticia, el concursante celebró efusivamente abrazándose con sus compañeros, expresando su gratitud y alegría por continuar en la competencia.
"Me gustaría, chicos, que les digan a sus compañeros algo, tanto Joel como Virginia", solicitó Del Moro. El primero en intervenir fue el azafato, quien manifestó: "Espero que disfruten estar acá, que se sigan divirtiendo, que sepan que para mí fue, es y va a seguir siendo un placer haberlos conocido y nos vemos afuera". Por su parte, Virginia expresó: "Espero que sigan sus sueños, que sigan jugando con el mayor respeto y ganas, sé que están deseando que me vaya, pobrecitos están todos desesperados, si se va Joel se matan, y es lógico, se conocen desde hace más tiempo y Joel es un amor de persona. Yo también soy un amor de persona, ya me van a conocer afuera". Luego, ambos analizaron las razones detrás de su nominación. "Porque quisieron mis compañeros, y está bien, no me hago mucho la cabeza", afirmó Virginia, recibiendo la aprobación de Joel.
"Es momento de la verdad", anunció nuevamente Santiago desde la pantalla del salón principal. "Quien sale de la casa, quien se va del juego es...¡Joel!", exclamó Del Moro, generando sorpresa entre sus compañeros y alegría en Virginia, quien continuaba en la competencia. Al despedirse de Rosina, Joel y ella se abrazaron con fuerza, evidenciando la emoción del momento. Al cruzar la puerta que lo conducía al exterior, el azafato no pudo contener las lágrimas. "Estrategias del orto que hacen", expresó enojado Emmanuel, refiriéndose a las decisiones tácticas dentro del juego.