La tensión y el conflicto vuelven a agitar el ambiente en la casa de Gran Hermano, con la gala de eliminación acercándose y los participantes sintiendo la presión de abandonar la casa. Uno de los concursantes más afectados es Furia, quien después de su altercado con Agostina se enfrenta a un duelo contra jugadores muy competitivos.
Para aliviar la tensión, los participantes disfrutaron de una fiesta de Gran Hermano con un código de vestimenta rojo. En un momento destacado, Juliana sorprendió a Bautista con un beso, desatando la celebración entre los presentes. Más tarde, en un inflable en la piscina, mostró su lado más sensual bailando al ritmo de 'Lovumba' de Daddy Yankee, antes de unirse al Chino y Rosina en la rosca inflable.
La reconciliación con Emmanuel y la tensión con Agostina
Durante la fiesta, Juliana también se reconcilió con Emmanuel, demostrando que pudieron superar su pelea anterior. Sin embargo, durante la noche, las tensiones entre Juliana y Agostina volvieron a surgir durante un enfrentamiento directo, donde expresaron sus sentimientos y desacuerdos.
A pesar de los intentos de Santiago del Moro por calmar la situación, la discusión entre las dos concursantes continuó, llevando al conductor a intervenir y hablar con ellas por separado para disminuir la confrontación.