Eran las 4 de la mañana cuando Emanuel Cristian Anania Ferreyra (33), policía de la Comisaría 11B de Villa Devoto, conducía a su novia hacia su hogar en Ruta 4, a la altura del puente 18, en La Tablada. Cuatro individuos los abordaron con intenciones de robo, pero él respondió a tiros, resultando con cinco heridas en su cuerpo. A pesar de abatir a uno de los asaltantes, Emanuel perdió la vida.
Apenas 12 horas antes, Pedro Laresca (26) fue víctima de un disparo en la cabeza en otro intento de robo, ocurrido en la frontera entre los partidos de San Martín y Tres de Febrero.
En lo que va de diciembre, ya se contabilizan ocho víctimas fatales en incidentes de inseguridad, incluyendo cuatro asaltantes. En cinco de estos casos, se registraron enfrentamientos a tiros con la intervención policial.
Emanuel Ferreyra Anania, con nueve años de servicio, padre de dos hijas y fanático de los deportes, recibió muestras de pesar del flamante ministro de seguridad porteño, Diego Kravetz, quien expresó en redes sociales: "Es un día muy triste para la Policía de la Ciudad. Lamentamos profundamente lo ocurrido y abrazamos a su familia y a sus compañeros en ese difícil momento".
La autopsia programada para la tarde del viernes determinaría las circunstancias de la muerte de Ferreyra, quien presentaba cinco heridas de bala en el tórax y la cabeza. Su novia, Eliana N. (30), logró salvarse refugiándose en el vehículo durante el enfrentamiento.
Uno de los asaltantes, Neyen Garcia (18), falleció con 12 disparos en el cuerpo en el Hospital Ballestrini de La Matanza. Se presume que tenía antecedentes por encubrimiento, ya que fue detenido en junio conduciendo una moto robada a un policía.
En la escena, se incautaron 15 vainas servidas calibre 9 milímetros, y se constató que el arma reglamentaria de Ferreyra fue sustraída durante el enfrentamiento.
Por otro lado, en el caso de Pedro Laresca, quien recibió un disparo en la cabeza durante un intento de robo, no se reportan detenciones hasta el momento. Se sospecha que Laresca, quien realizaba un adicional de servicio como custodio y cobrador, estaba haciendo uso de su arma reglamentaria al momento del ataque, pero no llegó a utilizarla antes de ser alcanzado por el disparo fatal.