Milei no va a renunciar al dogma de no emitir moneda
La cadena nacional y el discurso del presidente Javier Milei en la Fundación Libertad son dos intentos enfáticos de decir "esto está funcionando"
El gobierno nacional necesita la media sanción de la Ley Bases. Una cosa será lo que ocurra en la Cámara de Diputados y otra será conseguir el número en el Senado. Sin embargo, tener media sanción del paquete reformista es importante porque le da continuidad a lo que representa el corazón del programa de Javier Milei: bajar la inflación, sostener el superávit, cerrar el déficit y generar condiciones para mejorar la economía.
El presidente nos metió a todos en una gran metáfora bíblica en la que atravesamos el desierto en post de la tierra prometida. En este momento estamos en el desierto y hay gente que le cree a Moisés y también hay gente que no quiere volver de ninguna manera a eso que dejó atrás. Las señales son buenas y deben ser consistentes.
Es poco usual que la cadena nacional se utilice para subrayar dos números de la economía que se siguen minuto a minuto. El motivo para hacerlo es que esos números no hablan por sí solos. Se requiere una cuota de convencimiento de que esto está funcionando, y por eso el discurso en la Fundación Libertad, más allá del estilo del presidente, revela un intento muy enfático de decir: esto está funcionando. Y va a funcionar cuando al equipo de comunicación presidencial, se sume la gente de a pie.
La otra cara de la licuación es el indicio del retorno del crédito a la Argentina. A la actividad de los bancos (ya hay cuatro entidades que empiezan a hacer trabajar la oferta).
El presidente antes de tener que renunciar al dogma de no emitir moneda, se va. Esto está en el corazón de su plan. Ya lo ha explicado en diferentes clases de política monetaria, como la que brindó en la Fundación Libertad, y me lo explicó personalmente: En su esquema se deja la palanca de la emisión en cero. Aunque entren dólares, aunque se monetice el sistema, Milei no va a emitir pesos. Este es el plan. Y después la incorporación de una maquinaria de intercambio comercial con varias monedas. Estamos ante un experimento monetario mundial y el tiempo dirá si este experimento se transforma en revolucionario.