ver más

Dice Javier Milei, desde su lugar de trabajo, en la Quinta de Olivos, que Manuel Adorni seguirá firme en su puesto. Caiga quien caiga. Y que la razón es que no pesa sobre él ninguna condena judicial efectiva.

Sostiene Milei que “entregar a Manuel” sería una invitación implícita para que personas que trabajan en “los sótanos del poder” intenten hacer lo mismo contra todos sus ministros. Incluso, contra él mismo.

¿Cómo sería, según Milei?

Primero se lo denunciaría por enriquecimiento ilícito en Comodoro Py. Enseguida un fiscal tomaría la denuncia y comenzaría a pedir medidas de prueba, de manera frenética.

Las medidas de prueba se empezarían a filtrar a los medios, junto a las consideraciones del fiscal. Y así, según Milei, se generaría así un “tribunal mediático” que condena al funcionario por anticipado.

Milei lo dice tranquilo. Sin mencionar a nadie por su nombre o apellido. Y sin reconocer, por supuesto, las múltiples idas y vueltas e inconsistencias en las declaraciones públicas de Adorni, que lo convierten, por momentos, en un mentiroso.

Lo argumenta en una suerte de versión apaciguada de lo que nos respondió a Trebucq y a mí después de que Patricia Bullrich le reclamara a Adorni rapidez y contundencia en la presentación de su declaración jurada.

Por otra parte, cuando Milei, Karina Milei o Lilia Lemoine hablan, en público o en privado, de “los sótanos del poder” se refieren, entre otros personajes, al abogado Franco Bindi, la actual pareja de la diputada nacional Marcela Pagano. A Bindi se lo acusa de haber filtrado los audios del caso Spagnuolo.

Íntimo de Evo Morales, de fuertes vínculos con el chavismo y valorado por haber servido con sus operaciones al grupo de tareas sucias de Cristina Kirchner. La misma “condenada”, en su momento, le habría pagado sus servicios con la entrega gratuita de una emisora de radio a través del Enacom.

Por eso a Milei, a Karina, pero también a Santiago Caputo, les seguiría sorprendiendo la doble vara en el tratamiento de algunos temas.

Sin ir más lejos

En la acotada cobertura de algunos medios sobre el tremendo escándalo que está sucediendo ahora mismo, con los videos filtrados de Jesica Cirio, contando billetes que, según algunos expertos, podrían sumar más de 10 millones de dólares. Es decir, unos 20 Adornis, si se toma por cierta la última declaración jurada del jefe de Gabinete, en la que confiesa que llegó a ahorrar medio millón de dólares en negro.

Pero el otro gran dato que se minimiza es el político

Porque Martín Insaurralde era nada más y nada menos que el jefe de Gabinete del gobernador Axel Kicillof. Y porque fue puesto allí por un acuerdo entre Kicillof, La Cámpora, y Sergio Massa.

Es cierto que Kicillof le aceptó la renuncia en menos de 24 horas, después de conocerse las fotos y los videos con Sofía Clérici en Marbella.

Y luego de eso no lo criticó más. Al contrario. Se llamó a silencio. Es decir: Kicillof protegió a Insaurralde y se protegió a sí mismo. ¿Podía ignorar lo que pasaba con su jefe de Gabinete?

Y hablando de los videos de Jésica Cirio en un vestidor extremadamente grande y lujoso y de su habilidad para enamorarse y casarse con gente como Martín Insaurralde o Elías Picirillo.

¿No se debería avanzar con igual rapidez en la causa de las SIRA y el rulo del dólar blue? ¿Y deben analizarse esta sucesión de hechos como casos aislados? ¿O se trata de una política de saqueo interminable, constitutiva del kirchnerismo...? Saqueo que incluye imágenes de corrupción explícita, como los bolsos de José López y las monjitas recibiendo valijas con 9 millones de dólares y armas, las máquinas cuenta billetes de La Rosadita, los casi 5 millones de dólares de la caja de seguridad de Cristina en el Banco Galicia (tapar con esas imágenes) y las condenas o procesamientos por corrupción o hechos gravísimos de más de 30 funcionarios. A saber:

¿Algún distraído puede llegar a confundir este saqueo sistemático e interminable con una operación para evitar que Cristina sea candidata?

El mensaje de Máximo Kirchner contra Kicillof el sábado fue bien explícito. Porque cuando dice “hablan de unidad pero ni siquiera van a verla a Cristina a San José 1111". Pero también le está sugiriendo a Kicillof: “No te despegues tanto de nosotros. Porque vos hacés lo mismo que nosotros: usar el dinero del estado para hacer política”.

Milei, cansado de “la vieja política”

A Milei, por supuesto, estos temas, que él atribuye a “la vieja política”, lo aburren sobremanera. De hecho, tardó más de tres meses en admitir que, debido a la vigencia del caso Adorni, el gobierno “había dejado de comunicar”. Que no se podía seguir así.

Por eso el mismo Milei le ofreció al diputado nacional por La Pampa, Adrián Ravier, el cargo de vocero. Acaban de publicar un libro juntos: “La batalla por la macroeconomía: el debate abierto entre Keynes, Friedman, Lucas y Hayek”.

Se conocieron hace muchos años ya. Discutieron sobre economía fuerte. Milei le llegó a decir: “imbécil”, “idiota”, “chanta” y “lento”.

Ahora dice de Ravier que es un “liberal clásico” y un “gran docente”, que tiene “una enorme paciencia y cero arrogancia” para explicar los temas más complejos de la economía.

¿Y qué diferencia hay entre un liberal clásico y un “anarco capitalista”, como se define Milei? Que el liberal clásico considera que los impuestos deben pagarse. Y que no hacerlo constituye delito.

En cambio Milei sigue considerando “héroes” a quienes se protegen de un estado que además de cobrarnos impuestos confiscatorios, nos robó durante toda la vida.

Milei se sigue mostrando super optimista

Calcula que la oposición no tiene los números para echar de la Jefatura de Gabinete a Adorni.

Asegura que en la segunda parte del año se irá sintiendo, en el bolsillo de la mayoría de los argentinos, una cierta mejoría, como producto de la baja de la inflación, la negociación paritaria, el equilibrio fiscal y el orden macroeconómico.

Opina que el caso Adorni no afecta a los fundamentos de la economía, y que la prueba de ello es la baja del riesgo país, que esta semana llegó a su nivel más bajo desde 2018.

Entiende Milei que la desgraciada incursión de Flor Peña comentando la falsa noticia de la muerte de Jorge Messi, el padre de Leo Messi, da razón a su hipótesis de que el 95 por ciento de los medios mienten, sin diferenciar el contexto, el emisor y el hecho de que la actriz no es una periodista.

También está seguro de que el año que viene será reelecto

Porque, dice, no competirá contra nadie en especial, sino a partir del resultado de su gestión. Y sostiene que todas las promesas que hizo en la campaña de 2023 están “sobre cumplidas”.

Desde la baja de la inflación hasta el superávit fiscal. Desde la baja de la pobreza y la indigencia hasta la desaparición de los gerentes de la pobreza. Desde la aprobación de la ley de Modernización Laboral, que no se podía lograr desde hace 40 años, hasta la Inocencia Fiscal y el RIGI; que tiene promesas de inversión por 150 mil millones de dólares.

Milei calcula que, en el caso de ser reelecto, el riesgo país bajará a menos de 200 puntos. Y la Argentina empezará a crecer más rápido todavía.