El 1° de septiembre de 2022, Fernando Sabag Montiel gatilló una pistola a centímetros de la cabeza de Cristina Kirchner. Cuatro años después, dos personas fueron condenadas por el ataque y una tercera resultó absuelta. La causa todavía tiene un capítulo abierto en Casación, mientras persiste el interrogante sobre si hubo autores intelectuales o financistas detrás del intento de magnicidio. Este martes, el peronismo realizará una movilización frente al domicilio de la expresidenta.
El expediente todavía no está completamente cerrado. Sabag Montiel fue condenado como autor del intento de homicidio y Brenda Uliarte como partícipe necesaria. Nicolás Gabriel Carrizo, quien había llegado al juicio como supuesto integrante de la organización detrás del ataque, fue absuelto. La Cámara Federal de Casación Penal ahora debe resolver un planteo de la Fiscalía que podría modificar las penas y determinar si corresponde aplicar la agravante de femicidio en su modalidad de violencia política.
Mientras tanto, continúa abierta la discusión sobre una de las principales incógnitas que atravesaron la investigación desde el comienzo. Estas son, en rigor, si detrás de los autores materiales existió una estructura más amplia que ordenó o financió el ataque, algo que hasta ahora no fue comprobado.
El ataque que pudo terminar en un magnicidio
La noche del 1° de septiembre de 2022, Cristina Kirchner regresaba a su departamento de Juncal y Uruguay, en el barrio porteño de Recoleta. Desde hacía días había militantes apostados frente al edificio para respaldarla, luego del pedido de 12 años de prisión formulado por los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola en la causa Vialidad (y que, finalmente, recibió 6 años, prisión domiciliaria e inhabilitación perpetua).
La entonces vicepresidenta se acercó a saludar a quienes la esperaban. Entre la multitud estaba Sabag Montiel: sacó una pistola Bersa calibre 32, apuntó a centímetros de la cabeza de Cristina Kirchner y accionó el gatillo. El disparo no salió.
Fernando Sabag Montiel
Captura de pantalla
Las imágenes de aquella noche registraron la secuencia completa: el arma frente al rostro de la vicepresidenta, el movimiento del acusado y la posterior reacción de las personas que estaban alrededor, que lograron reducirlo hasta que fue detenido. La pericia realizada sobre el arma determinó que estaba en condiciones de disparar ya que el cargador contenía cinco proyectiles, aunque no había una bala en la recámara.
Durante el juicio, el propio Sabag Montiel reconoció que había querido matar a Cristina Kirchner. La investigación también descartó que se tratara simplemente de una decisión improvisada tomada en el momento: el análisis de teléfonos, conversaciones y movimientos permitió reconstruir contactos y acciones previas al ataque.
Quiénes son “Los Copitos”
El nombre de “Los Copitos” surgió por la actividad que desarrollaban algunos de los involucrados: vendían copos de azúcar en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires. El grupo quedó en el centro de la investigación después del ataque. Tres de sus integrantes llegaron al juicio oral: Sabag Montiel, Uliarte y Carrizo.
Sabag Montiel era quien había ejecutado materialmente el ataque. Uliarte, su entonces pareja, quedó involucrada en la planificación y fue considerada por el tribunal una partícipe necesaria. Carrizo, en cambio, había sido señalado durante la investigación como una suerte de jefe del grupo, pero después de más de quince meses de debate el Tribunal Oral Federal N°6 lo absolvió.
La Fiscalía y la querella habían retirado previamente la acusación en su contra al considerar que no había pruebas suficientes para vincularlo con el intento de asesinato. También había sido investigada Agustina Díaz, amiga de Uliarte, pero finalmente quedó desvinculada del tramo de la causa que llegó a juicio.
Qué resolvió el juicio
El juicio oral comenzó el 26 de junio de 2024 y estuvo a cargo del Tribunal Oral Federal N°6. La líder del kirchnerismo declaró como víctima durante el debate y volvió a cuestionar que la investigación estuviera concentrada en los autores materiales y reclamó que se profundizara la búsqueda de quienes eventualmente pudieran haber ordenado o financiado el ataque.
El veredicto llegó en octubre de 2025. Sabag Montiel recibió 10 años de prisión por el intento de homicidio agravado por el uso de un arma de fuego. Como además tenía una condena anterior, la pena quedó unificada en 14 años. Uliarte fue condenada a 8 años de prisión, que posteriormente quedaron establecidos en 8 años y 2 meses por la unificación con una pena previa.
Carrizo fue absuelto. Y, además, el Tribunal consideró que no existían los agravantes de alevosía y violencia de género en la modalidad de violencia política que habían sido planteados por la acusación.
Atentado contra CFK: ahora decide Casación
La sentencia todavía tiene un capítulo pendiente. La Fiscalía recurrió el fallo ante la Cámara Federal de Casación Penal y pidió aumentar las penas a 15 años para Sabag Montiel y 14 años para Uliarte. El planteo incluye, además, los agravantes de alevosía y violencia de género.
En abril de este año, la Sala II de Casación habilitó la revisión del planteo relacionado con la violencia de género. La discusión pasa por determinar si el intento de asesinato contra Cristina Kirchner puede ser encuadrado como una modalidad de violencia política contra una mujer.
La UFEM, encabezada por la fiscal Mariela Labozzetta, cuestionó el argumento utilizado por el tribunal oral para descartar ese agravante: los jueces habían entendido que no se había demostrado una animosidad particular de Sabag Montiel contra las mujeres.
La Fiscalía sostiene, en cambio, que ese análisis resulta insuficiente porque la violencia de género también puede manifestarse como violencia política y no requiere necesariamente una hostilidad individual contra todas las mujeres. Si Casación acepta el planteo, deberá determinarse cómo impacta esa decisión sobre las penas; podría resolver directamente la cuestión o devolver el expediente al tribunal oral.
La gran incógnita: ¿hubo alguien detrás?
Las condenas permitieron establecer responsabilidades sobre quienes participaron directamente del ataque. Pero no determinaron si existieron autores intelectuales, financistas o una organización detrás de Sabag Montiel y Uliarte.
Una de las líneas que generó mayor repercusión política fue la denominada “pista Milman”, vinculada al entonces diputado nacional Gerardo Milman. La hipótesis nació a partir de la declaración de un testigo que aseguró haberlo escuchadopronunciar, días antes del atentado, una frase que fue interpretada posteriormente como una eventual referencia anticipada al ataque.
Gerardo Milman fue sacado de la causa de Los Copitos.
La Justicia confirmó que el ahora exlegislador había estado en el lugar señalado por el testigo, pero no pudo acreditar que hubiera pronunciado aquella frase ni encontró elementos suficientes para vincularlo con la planificación del atentado. La jueza federal María Eugenia Capuchetti archivó esa línea de investigación. La decisión fue posteriormente revisada por otras instancias y, este año, la Cámara Federal de Casación declaró inadmisible el recurso extraordinario presentado por la defensa de Kirchner.
Los abogados de la expresidenta llevaron entonces el planteo ante la Corte Suprema, donde está pendiente una definición. También se investigaron posibles vínculos con Revolución Federal, la agrupación que durante 2022 protagonizó distintas movilizaciones y acciones contra dirigentes del entonces gobierno del Frente de Todos.
Sin embargo, hasta ahora la Justicia no encontró pruebas suficientes para establecer una conexión entre esa organización, su financiamiento y el intento de asesinato de Cristina Kirchner. Ese es uno de los principales puntos que el kirchnerismo continúa cuestionando del expediente: consideran que la investigación permitió llegar a los autores materiales, pero supuestamente no agotó las hipótesis sobre quienes podrían haber estado detrás de ellos.
La movilización de este martes
A cuatro años del ataque, el aniversario vuelve a ocupar el centro de la agenda política. El peronismo convocó para este martes una concentración frente al domicilio de Cristina Kirchner, en San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad.
La actividad está prevista para las 18 y tendrá a Máximo Kirchner como único orador. Además, los partidos nacionales del peronismo difundieron un documento en el que reivindican a la expresidenta y cuestionan el avance de la investigación sobre los eventuales responsables intelectuales del ataque.
La movilización busca, así, combinar el aniversario del intento de magnicidio con una reivindicación política de Cristina Kirchner y un nuevo reclamo para que se determine si existieron responsables más allá de quienes fueron condenados.
Cuatro años después, la Justicia tiene una respuesta para una parte de la pregunta: Sabag Montiel intentó matar a Cristina Kirchner y Uliarte tuvo una participación necesaria en el plan. La otra pregunta de si hubo alguien más detrás del ataque continúa sin una respuesta judicial.