La detención del ex asesor libertario Fernando Cerimedo le dio al estratega de La Libertad Avanza (LLA), Santiago Caputo, una victoria sobre la secretaria General, Karina Milei, que de todos modos no pondrá en riesgo la tregua que hoy rige entre ambos sectores. En el entorno del asesor presidencial lo celebran puertas adentro, pero descartan de plano capitalizarlo en público.
El trasfondo de esa disputa es una acusación puntual. Caputo fue señalado por Karina Milei, junto con el titular de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, ante el presidente Javier Milei, como quien estaba detrás de la filtración de los audios del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo.
Los audios de Spagnuolo y la acusación que pesaba sobre Caputo
En esas grabaciones, Spagnuolo reveló la existencia de un mecanismo de cobro de coimas en la administración pública, un episodio que se convirtió en uno de los capítulos más delicados que atravesó el Gobierno desde su llegada al poder y que todavía tiene ramificaciones abiertas en la Justicia.
Por eso la imputación interna no era menor. Adjudicarle al asesor presidencial la responsabilidad de haber filtrado ese material equivalía a acusarlo de haber puesto en riesgo al propio oficialismo para ganar una pulseada de poder frente a "El Jefe", en el momento más áspero de una interna que recién meses después encontraría un principio de calma.
Detención de Fernando Cerimedo: Santiago Caputo salió fortalecido en su pelea contra Karina Milei.
La versión de Nadia Beller que apunta en otra dirección
Sin embargo, la ex pareja de Cerimedo, Nadia Beller, sostuvo que quien estuvo detrás de esa filtración fue la ex esposa del consultor y también ex funcionaria de ANDIS, Natalia Basil. Esa versión desactiva el señalamiento que la cúpula libertaria había llevado al despacho presidencial y reordena, al menos por ahora, el tablero de responsabilidades dentro del oficialismo.
"Sumamos un poroto en un momento clave. No vamos a hacer nada para romper la tregua, pero quedó más que claro que todas las acusaciones fueron sin fundamento", le dijo a El Observador un integrante de Las Fuerzas del Cielo, el grupo que se referencia con Santiago Caputo.
Detención de Fernando Cerimedo: Santiago Caputo salió fortalecido en su pelea contra Karina Milei.
El Gobierno intenta ordenar el discurso sobre el caso
La victoria de Caputo se da, además, en momentos en los que el Gobierno intenta ordenar su discurso sobre el caso Cerimedo. La idea inicial fue sostener que se trata de una cuestión judicial que debe resolverse en otro país y que nadie de LLA debía opinar al respecto.
Con ese criterio se designaron voceros habilitados. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el canciller, Pablo Quirno, quedaron como los únicos autorizados a referirse al tema en nombre de la administración libertaria. El resto del Gabinete recibió la instrucción de no responder consultas al respecto.
Detención de Fernando Cerimedo: Santiago Caputo salió fortalecido en su pelea contra Karina Milei.
Santilli y Quirno, los únicos habilitados a hablar
El ministro coordinador, en declaraciones a la prensa, sostuvo que "ahí hubo un atentado y ojalá que se esclarezca". Quirno, por su parte, fue más escueto y afirmó que "el Gobierno no tiene opinión sobre el caso Cerimedo".
Las dos definiciones apuntaban a lo mismo: bajar el tono, evitar que el episodio contaminara la agenda oficial y mantener al Ejecutivo a prudente distancia de una causa judicial que involucra a alguien que fue parte del universo libertario en los años de construcción del espacio.
El posteo de Milei que rompió la línea oficial
Ese operativo duró poco. El propio Javier Milei, mediante su cuenta de X, se encargó de replicar posteos en los que se cataloga como "falso atentado" al intento de femicidio que sufrió Nadia Beller, la mujer que aportó la versión que desmintió las acusaciones contra Caputo.
El gesto dejó al Gobierno con dos mensajes contradictorios en un mismo día: el de sus voceros oficiales, que hablaron de un atentado y pidieron que se esclarezca, y el del Presidente, que amplificó la tesis contraria. Para los estrategas del oficialismo, que vienen insistiendo con la necesidad de evitar los errores no forzados en un año que consideran decisivo, es exactamente el tipo de episodio que buscaban dejar atrás. La tregua entre Karina Milei y Santiago Caputo, mientras tanto, sigue en pie.