El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, mantuvo una conversación telefónica con el canciller argentino, Pablo Quirno, en la que le agradeció el respaldo de la Argentina a la operación militar que Estados Unidos ejecutó en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro. El diálogo se produjo días después del audaz operativo del sábado pasado, que derivó en la detención del líder chavista y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a una cárcel de Nueva York para enfrentar a la justicia estadounidense acusados de diversos cargos vinculados al narcoterrorismo.
Según informó el Departamento de Estado, Rubio agradeció a Quirno "la continua cooperación de la Argentina para combatir el narcoterrorismo y fortalecer la seguridad en nuestra región". El comunicado oficial fue escueto, pero reflejó el reconocimiento de Washington hacia uno de sus principales aliados en América Latina en un contexto regional marcado por profundas divisiones respecto a la intervención militar en suelo venezolano.
Rubio, considerado una de las figuras clave en la administración del presidente Donald Trump y uno de los cerebros detrás de la captura de Maduro, había recibido a Quirno en Washington en noviembre pasado.
El respaldo argentino a la operación estadounidense
La Argentina fue el primer país latinoamericano en respaldar públicamente la acción militar de Estados Unidos. Tras el operativo del sábado, Quirno expresó: "La Argentina está absolutamente dispuesta a estar junto a Estados Unidos apoyando esta transición democrática y que Venezuela esté libre lo más pronto posible". El canciller añadió que ese día marcaba "el comienzo de la libertad de Venezuela después de tantos años".
El presidente Javier Milei, principal aliado de Trump en la región, ratificó su "apoyo total" a Washington y calificó la acción como una embestida contra el "socialismo del siglo XXI". En declaraciones a LN+, el mandatario libertario señaló: "Es bueno para la región porque básicamente esta franquicia se extendió por toda América Latina y ha contaminado el continente no solo con ideas perversas y siniestras para la libertad, sino que además ha traído mucha violencia".
A través de la red social X, Quirno reforzó la posición oficial y expresó que la Argentina confía en que estos acontecimientos representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo y abran una etapa que permita al pueblo venezolano recuperar plenamente la democracia. El gobierno argentino también destacó su respaldo a las autoridades legítimamente elegidas en las elecciones de 2024, haciendo referencia al presidente electo Edmundo González Urrutia y reconociendo el liderazgo de María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz.
En la reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas del 5 de enero, el embajador argentino Francisco Tropepi valoró la "decisión y la determinación" demostradas por Trump en las acciones que derivaron en la captura del líder del Cartel de los Soles, declarado como organización terrorista por el gobierno estadounidense en 2025, mismo año en que también declaró organización terrorista al Tren de Aragua. Además, exigió la inmediata liberación de Nahuel Gallo, el gendarme argentino secuestrado desde el 8 de diciembre de 2024 por las fuerzas chavistas.
División regional y posiciones contrapuestas
La operación militar generó amplias divisiones en América Latina. Mientras Argentina, Ecuador y otros países respaldaron la acción, un bloque liderado por Colombia, Brasil, México, Chile, Uruguay y España condenó la intervención y reclamó el respeto a la soberanía nacional venezolana.
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, referente de la izquierda regional, afirmó que la captura de Maduro "cruzaron una línea inaceptable", suponen una "afronta gravísima a la soberanía" venezolana y sientan un "precedente extremadamente peligroso para toda la comunidad internacional". En contraste, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa advirtió a los simpatizantes del chavismo que "su estructura terminará de caer en todo el continente".
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) celebró una reunión de urgencia convocada por el presidente colombiano Gustavo Petro, pero no logró consenso debido a la resistencia de países como Argentina, Paraguay y Perú, que enviaron representantes diplomáticos de menor rango y se abstuvieron de suscribir un comunicado conjunto.
Quirno cuestionó la representatividad de la declaración regional impulsada por Petro, sugiriendo que no refleja el sentir mayoritario de los latinoamericanos ni de los exiliados venezolanos. Fuentes diplomáticas anticiparon que un bloque de diez países de la región, encabezado por Argentina, prepara un pronunciamiento para respaldar la actuación estadounidense.
En la reunión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), el representante argentino Carlos Cherniak reafirmó el respaldo a la captura de Maduro, a quien vinculó con el narcoterrorismo y calificó de "amenaza para el hemisferio". Cherniak recordó que el régimen chavista "quebraba el Estado de derecho" mientras abandonaba el marco de la OEA.