6 de enero 2026 - 19:39hs

El único casillero con fecha cerrada es el Foro Económico Mundial. Milei viajará a Suiza entre el 19 y el 23 de enero para volver a mostrarse ante el mundo empresario y político que sigue el programa de ajuste y reformas. En Balcarce 50 lo describen como una salida corta, pero densa: reuniones, contactos con inversores y la foto del Presidente en la vidriera global.

La gira internacional que prepara Javier Milei para el primer semestre del año

La novedad de este Davos, según anticipan en su entorno, será el tono. Milei llevará un discurso de defensa fuerte a Donald Trump, alineado con la lectura que domina en la mesa chica: Estados Unidos como paraguas político para el reposicionamiento argentino. A la vez, insistirá contra la ideología woke, aunque con menos intensidad que hace un año. “Va a estar, pero no va a copar todo”, resumen quienes trabajan el texto.

Más noticias

La agenda final del semestre la terminarán de delinear la secretaria general Karina Milei, el asesor presidencial Santiago Caputo y el canciller Pablo Quirno. El trío consolidó un método: qué viajes se anuncian, cuáles se negocian en silencio y cuándo conviene mover cada pieza para que el calendario internacional no choque con el Congreso y las urgencias domésticas.

Milei-Trump3-1-scaled
Javier Milei prepara una agenda internacional con seis destinos en el primer semestre.

Javier Milei prepara una agenda internacional con seis destinos en el primer semestre.

Después de Davos, Javier Milei tiene una visita a Italia en carpeta

Con Davos confirmado, quedan en carpeta —sin fecha concreta— Francia, Alemania, Italia, Israel y el Reino Unido. La lógica es doble: buscar inversiones y validación externa del plan económico, y usar la escena internacional como respaldo de autoridad interna, en un año de reformas sensibles y negociaciones finas. La cuenta que hacen en la Rosada es simple: si se termina de cerrar el cronograma, Milei tendrá una salida mensual promedio durante los primeros seis meses del año.

Italia aparece como el terreno más amigable. La buena relación entre Milei y Giorgia Meloni ya dejó señales públicas y privadas, y en el Gobierno creen que puede traducirse en cooperación energética, contactos con empresas y un canal directo en la Unión Europea. Para el Presidente, además, Meloni funciona como aliada simbólica: una líder con peso institucional que lo trata como par y le ofrece una plataforma europea sin demasiadas fricciones políticas.

Milei y Meloni.JPG
Javier Milei prepara una agenda internacional con seis destinos en el primer semestre.

Javier Milei prepara una agenda internacional con seis destinos en el primer semestre.

El Gobierno apuesta al pragmatismo de Francia

Francia se lee en clave pragmática. Emmanuel Macron, interpretan en el oficialismo, eligió sostener un vínculo funcional: negocios y estabilidad por encima de afinidades ideológicas. Un viaje a París serviría para “normalizar” la relación, cuidar el puente con el G7 y apuntalar oportunidades en energía, transporte y defensa. En el Gobierno remarcan ese matiz: no esperan gestos épicos, sino un marco de previsibilidad que habilite acuerdos.

Alemania va por un carril similar: economía, industria y reglas. En la Casa Rosada apuntan a conversaciones con empresas que miran Vaca Muerta, minería y cadenas de valor asociadas a la transición energética. La foto en Berlín también tiene un sentido político: mostrar previsibilidad ante el corazón productivo europeo, en momentos en que el Gobierno necesita exhibir señales de estabilidad más allá del ruido local.

Milei-Macron.jpg
Javier Milei prepara una agenda internacional con seis destinos en el primer semestre.

Javier Milei prepara una agenda internacional con seis destinos en el primer semestre.

Javier Milei cierra su gira en Israel con la mudanza de la embajada

Israel concentra la mayor carga política. Si se concreta, el viaje serviría para avanzar con la mudanza de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén, una decisión de alto impacto diplomático que Milei viene prometiendo como parte de su alineamiento estratégico. En el oficialismo buscan convertir ese gesto en un hito, aun sabiendo que abrirá un frente de críticas y tensiones en el tablero internacional.

El Reino Unido, por último, es la pieza más sensible por Malvinas y por el simbolismo de un eventual acercamiento. Sin fechas, la posibilidad se conversa con pinzas. Cerca del Presidente admiten que cualquier movimiento requerirá un guion quirúrgico: abrir canales comerciales y políticos sin regalar banderas, y con una narrativa que Milei pueda defender ante su base sin pagar costos innecesarios.

En el oficialismo sostienen que la frecuencia de los viajes no es un lujo sino parte del libreto: cada salida, dicen, busca “blindar” el plan económico con apoyo externo y sostener el relato de que la Argentina dejó de pedir permiso. También es una forma de ordenar la interna: cuando el Presidente está afuera, la coordinación queda en manos de su mesa chica y se evita que la coyuntura diaria se lleve puesta la estrategia.

Con Davos como disparador y cinco viajes en espera, el primer semestre de Milei se perfila como una secuencia de salidas al exterior para proyectar poder, atraer capital y reforzar alianzas. En la Casa Rosada lo sintetizan con un cálculo simple: de enero a junio, si la agenda termina de ordenarse, el Presidente estará fuera del país, en promedio, una vez por mes.

Temas:

Javier Milei Europa Davos Italia Alemania Francia Reino Unido Israel

Seguí leyendo

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos