El Gobierno se puso como límite octubre para la reforma electoral, que contempla la modificación de las PASO, debido a que después de esa fecha en la Casa Rosada dan por descontado que no lograrán un consenso con los gobernadores. En paralelo, el ministro del Interior, Diego Santilli, puso sobre la mesa los acuerdos electorales.
"Después de octubre no tiene sentido que insistamos con el tema porque se nos va a juntar con el Presupuesto 2027. Tenemos que acelerar estos meses para ver si conseguimos suspender las PASO, principalmente", le dijo a El Observador un integrante de la mesa chica de Santilli.
La intención del Gobierno es evitar que las primarias dejen de ser obligatorias para convertirse en optativas como piden algunos gobernadores debido a que significaría tener que hacer el mismo gasto que como está establecida la normativa.
Eliminar las PASO, una misión "casi imposible" para el Gobierno
El pedido del presidente Javier Milei de avanzar con la eliminación de las PASO es considerado como "casi imposible" por los funcionarios encargados de las negociaciones pero seguirán con las mismas a la espera de intentar conseguir la suspensión. "No nos sirve convertirlas en PAS porque no tenemos ahorro de dinero y la herramienta queda igual para la oposición. El desafío es encontrar la prenda de negociación con los gobernadores que son indiferentes a las primarias. Ellos tienen la llave", agregó otra fuente al tanto del tira y afloje entre la Casa Rosada y las provincias.
El diagnóstico no es nuevo. Hasta ahora Santilli solo logró ordenar detrás de la postura oficial a dos mandatarios aliados: Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, y Marcelo Orrego, de San Juan. El resto de los gobernadores dialoguistas se mantiene firme en una posición intermedia: "Es un sistema que se puede mejorar, incluso pensar en que no sean obligatorias, pero eliminarlas no es el camino", resumió uno de los interlocutores que participa de las conversaciones. A ese escenario se sumó otro golpe: el Senado postergó hasta agosto el debate de la reforma electoral por falta de votos, lo que achicó aún más la ventana que se fijó el oficialismo.
Santilli Figueroa
El Gobierno se puso octubre como límite para los cambios en las PASO y abre la negociación para 2027.
Karina Milei avaló la negociación de Diego Santilli con los gobernadores
En paralelo con la negociación por las PASO, Santilli consiguió el aval de Karina Milei para explorar acuerdos electorales con los gobernadores con la misma fecha de caducidad. La secretaría General aceptó el pedido del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, y del asesor presidencial Santiago Caputo de que tenía que abrirse un canal de diálogo con los mandatarios provinciales de cara a 2027 para asegurar la estabilidad del plan económico. Eso no quiere decir que la hermana del Presidente deje de lado la construcción política que llevan adelante el titular de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem.
"Karina habilitó a que se inicien las charlas. No quiere decir que va a resignar su postura. Si le traen resultados avanza por ahí, sino sigue todo igual", le explicó a El Observador un interlocutor de "El Jefe". Cerca de Santilli creen que, de no mediar cambios, podrían acordar con entre 12 y 14 gobernadores para el año que viene; cifra bastante superior a los 4 que tuvo La Libertad Avanza en 2025.
Santilli Jalil
El Gobierno se puso octubre como límite para los cambios en las PASO y abre la negociación para 2027.
La oferta de la Casa Rosada para destrabar la reforma electoral
La prenda de negociación que empezó a circular desde Balcarce 50 es concreta: no interferir en las aspiraciones reeleccionistas de los mandatarios en sus elecciones locales. En el Gobierno dan por descontado que muchos gobernadores desdoblarán los comicios provinciales para evitar quedar pegados a la polarización nacional, y la promesa de no intervención busca despejar el principal temor de las provincias: que LLA utilice la reforma para forzarlos a acuerdos en condiciones desfavorables.
La discusión, además, expone las diferencias internas del oficialismo. El sector más cercano a Karina Milei insiste con la eliminación total de las primarias porque considera que el electorado opositor quedó reordenado detrás del Presidente. El ala más política, con Santilli como articulador, repite una máxima que ordena la estrategia hasta octubre: sin gobernadores no hay ley posible.