Cuando pasadas las 15:10 el titular de la Cámara Baja, Martín Menem, abrió la votación el oficialismo contó con 84 votos para mantener el veto y, sobre todo, las 7 ausencias y 5 abstenciones. La oposición, por su parte, consiguió 160 adhesiones que no fueron suficientes para mantener la ley de financiamiento educativo.
Los votos que consiguió Javier Milei para blindar el veto
Los vetos presidencial precisan, de acuerdo a la Constitución, el rechazo del Senado y de Diputados para quedar sin vigencia. Desde el inicio de la discusión en la Casa Rosada tenían claro que la definición estaría en la Cámara Baja. "La mayoría del Senado votó a favor de la ley, no había margen ahí", manifestaron desde el entorno del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, encargado de juntar las voluntades en el oficialismo.
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El oficialismo consiguió los votos necesarios para blindar el veto de Javier Milei al financiamiento educativo.
Junto con el apoyo del bloque del PRO para Francos resultó clave el rol que jugaron los gobernadores de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y de Santa Cruz, Claudio Vidal, cuyos diputados votaron a favor del veto. Los cuatro sufragios que aportaron esos dos mantarios provinciales terminaron por decidir el partido.
Cristian Ritondo, al tomar la palabra, defendió la postura del bloque del PRO afirmando que "este espacio es consecuente y mantiene los principios que defendimos en la campaña, actuando de acuerdo a nuestras convicciones y valores. No estamos dispuestos a transar con el cambio". Luego añadió: "Nos dejaron una situación crítica que requería ajustes en el gasto, reducción del déficit, corrección de precios y normalización del tipo de cambio, medidas que este gobierno está implementando. No les interesa la educación, lo que buscan es debilitar a un gobierno con una situación parlamentaria frágil, es un intento para que fracasen".
Por otro lado, los libertarios mantuvieron sus 39 votos, aunque la diputada Lourdes Arrieta, que recientemente formó su propio monobloque tras una disputa con Martín Menem debido a su visita a represores en el penal de Ezeiza, votó a favor del financiamiento universitario. En contraste, Oscar Zago, líder del bloque aliado del MID, estuvo ausente por un viaje que, según su entorno, estaba programado desde hacía meses.
El radicalismo, que impulsó originalmente el proyecto de financiamiento universitario, volvió a experimentar tensiones internas similares a las que casi fracturan el bloque durante el debate sobre el veto a la nueva fórmula jubilatoria. De los cinco radicales que apoyaron ese veto, cuatro —Luis Picat, José Tournier, Martín Arjol y Mariano Campero— se alinearon nuevamente con Milei, mientras que Pablo Cervi optó esta vez por abstenerse, lo que, en términos prácticos, favoreció al oficialismo al aumentar el número de legisladores presentes, elevando el quórum necesario para la mayoría de dos tercios.
En cambio, Jorge Ávila, del bloque Encuentro Federal y representante de Chubut, se ausentó tras la intervención del gobernador Ignacio Torres. Fuentes cercanas al gobernador afirmaron que Ávila fue internado por problemas de salud, versión que sus compañeros de bloque desmintieron. El resto del bloque que lidera Miguel Ángel Pichetto apoyó el reclamo universitario, con la excepción de Ricardo López Murphy, quien también se encontraba de viaje y no participó en la sesión.
En un intento por ampliar los consensos y asegurar el apoyo del PRO, el Gobierno continuó negociando con los gremios docentes y anunció un aumento en la Garantía Salarial Docente, que fija el salario mínimo para los docentes tras los descuentos de los aportes. El aumento, retroactivo al 1 de julio, establece un piso de $420.000, a lo que se suma una suba del 6,8% para el personal docente y no docente de las universidades nacionales en octubre, aunque sigue siendo menor al reclamo gremial.
Por su parte, Unión por la Patria casi logró unanimidad en el rechazo al veto, salvo por la ausencia de la diputada Fernanda Ávila, quien, aunque presente en su despacho, no participó en la votación. Esto se debió a una negociación entre la Casa Rosada y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. Mientras tanto, tanto la Coalición Cívica como el Frente de Izquierda mantuvieron la unidad y aportaron todos sus votos para rechazar el veto.
José Luis Espert, encargado del discurso de cierre por los libertarios, expresó: "La educación pública no está en peligro, no hay motivos para temer. Es absurdo pensar que el gobierno que declaró la educación un servicio esencial busca eliminarla. Estamos en contra de los negocios turbios".