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La oposición sufrió este martes un revés en su intento de avanzar rápidamente contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La sesión convocada en la Cámara de Diputados para aprobar su interpelación y distintos pedidos de informes fracasó por falta de quórum (hubo apenas 117 presentes), luego de que el PRO, la UCR y dialoguistas decidieran no bajar al recinto y aceptar una salida alternativa propuesta por Martín Menem.

Hasta hace apenas unos días, los bloques más críticos del Gobierno daban por descontado que lograrían reunir el número necesario para abrir el debate. El escándalo que envuelve al funcionario había generado incomodidad incluso entre algunos aliados de La Libertad Avanza, que consideraban necesario que diera explicaciones públicas sobre las denuncias en su contra.

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Sin embargo, una jugada impulsada desde los sectores dialoguistas modificó el escenario. A pedido de dirigentes del PRO, precisamente de Cristian Ritondo, las autoridades de la Cámara resolvieron habilitar el tratamiento de los proyectos en comisión. La convocatoria fue fijada para el próximo 30 de junio en Asuntos Constitucionales, presidida por el libertario Nicolás Mayoraz.

El macrismo, además, pidió que dicha reunión no sea meramente informativa, permitiendo que se dictamine algún proyecto. Nada de esto quita que la iniciativa para interpelar al funcionario también debe pasar por la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, en manos de una libertaria.

Mayoraz, luego de la labor parlamentaria de este martes, decidió atar cabos sueltos y se acercó a la sala de periodistas parlamentarios a fin de responder dudas. Explicó el lío detrás de la interpretación del artículo 101 de la Constitución, que establece las bases para la moción de censura. En él, no se habla de dictaminar la iniciativa, sino de aprobarla con mayoría absoluta. Sin embargo, ¿qué plantean otros artículos?

El artículo 66 de la carta magna ratifica que es el reglamento de las Cámaras el que impera en todos los asuntos referidos, incluso sobre el 101. La voluntad de la mayoría de cada cuerpo se expresa únicamente a través de sus resoluciones, declaraciones o leyes, como ya rezan los artículo 115 y 147 del reglamento de la Cámara de Diputados. Por ende, se necesita seguir el proceso parlamentario ya conocido.

Un dato no menor es que esta lectura de la interpelación y moción de censura del artículo 101 de la Constitución podría afectar la suerte de la sesión del jueves 25 en la Cámara de Senadores, según adelantó Mayoraz ante la consulta de El Observador. "Creemos que eso va a ocurrir, es muy peligroso no darle el tratamiento debido a un tema tan delicado", mencionó.

De hecho, este martes a las 18 hubo reunión de Labor Parlamentaria, oportunidad en la cual Patricia Bullrich hizo este planteo y efectivamente logró que los senadores aliados -PRO, UCR y provinciales- no bajaran al recinto, sino que se convoque a comisiones directamente, dándole más tiempo y respiro a Adorni.

Diputados: un respiro para el Gobierno, con fecha de vencimiento

La salida negociada no implicó un cierre del conflicto. Los bloques dialoguistas ya advirtieron que acompañarán los proyectos de interpelación y que exigirán que el oficialismo habilite el resto del recorrido parlamentario necesario para avanzar con el expediente.

El principal cuestionamiento apunta a que la reunión convocada para el 30 de junio no necesariamente será informativa, sino que podría obtener un dictamen si están las firmas. Aún así, se deberá pasar por las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Peticiones, Poderes y Reglamento antes de llegar al recinto, dilatando aún más el proceso.

Si se hubiese votado en sesión, además, se fijaba una fecha de dictamen. "Sabemos que esto da tiempo y que es una jugada astuta, pero si el Gobierno no lo corre del cargo vamos a seguir insistiendo", resumieron desde sectores que impulsan la investigación.

El recinto de la Cámara de Diputados, sin el quórum necesario. Oficialistas y simpatizantes con el Gobierno no bajaron a sus bancas.

La posibilidad de que el oficialismo utilice el trámite parlamentario para enfriar el caso ya comenzó a generar malestar entre quienes habían aceptado la estrategia de las comisiones. Por eso, algunos bloques evalúan impulsar una contraofensiva este mismo miércoles, durante la sesión convocada para tratar el acuerdo con los holdouts y el denominado Súper RIGI.

La alternativa que estudian consiste en solicitar un apartamiento del reglamento para que la reunión de Asuntos Constitucionales dictamine sí o sí ese martes 30 y se llame a las otras comisiones que faltan, y así se pueda avanzar directamente en el tratamiento de los proyectos vinculados a Adorni.

Desde Unión por la Patria, la Coalición Cívica y otros espacios opositores no ocultaron su enojo con el PRO y la UCR por haberse corrido de la sesión de este martes. "Republicanos selectivos", ironizaron algunos dirigentes apenas se confirmó que el quórum no estaría garantizado.

El Senado mantiene la presión

Mientras Diputados ingresa en una etapa de negociaciones y demoras, el Senado aparece como el frente más complicado para el jefe de Gabinete. Y, aún así, la reinterpretación que se hizo en Diputados podría hacer eco en el cuerpo vecino.

La Cámara alta sesionará el próximo jueves 25 y uno de los temas que sobrevuela la agenda es precisamente el pedido de interpelación impulsado por la oposición.

Sin embargo, en paralelo, Adorni canceló de manera sorpresiva el informe de gestión que tenía previsto dar el 2 de julio en el Senado. Desde su entorno argumentaron que ningún bloque le envió las preguntas correspondientes en el plazo establecido, mientras que en el círculo de Bullrich aseguraron que fue ella quien le pidió que no fuera para evitar que "se exponga a una carnicería".

La Libertad Avanza toma terreno en el Congreso.

A diferencia de lo que ocurre en Diputados, varios aliados del Gobierno en el Senado parecen dispuestos a avanzar con el proceso. Incluso algunos no descartan acompañar una eventual moción de censura, conscientes de que su éxito final dependería también de la Cámara baja, donde hoy los números aparecen mucho más ajustados para la oposición.

El operativo contención de Adorni

Consciente de que el Senado se convirtió en el escenario más riesgoso, Adorni inició en las últimas horas una ronda de contactos con legisladores libertarios para explicar su situación judicial y contener el malestar interno. El jefe de Gabinete convocó a senadores a la Casa Rosada para brindar detalles sobre las acusaciones que enfrenta. Sin embargo, no todos aceptaron la invitación.

Entre quienes decidieron mantenerse al margen figuran la propia Patricia Bullrich, el formoseño Francisco Paoltroni y el ex PRO Luis Juez, entre otros. Según reconocen en los pasillos del Congreso, varios legisladores prefieren evitar una foto junto al funcionario mientras continúe la controversia.

La preocupación no pasa únicamente por el impacto político del caso, sino también por el costo de quedar asociados a una figura que, hasta hace apenas unas semanas, aparecía como uno de los funcionarios más sólidos del gabinete y hoy se convirtió en el principal foco de tensión entre el Gobierno y sus aliados parlamentarios.

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