ver más

El último ranking de imagen en base a una encuesta de opinión pública deja una foto tan nítida como incómoda para la Casa Rosada: Javier Milei sigue siendo el dirigente con mejor posicionamiento relativo, pero su entorno político y de gestión muestra un deterioro marcado.

La dinámica ya no es lineal. Mientras el presidente conserva centralidad y un piso de apoyo relevante, superando por leve margen a los principales dirigentes opositores, la valoración del Gobierno como equipo se erosiona con mayor velocidad. La brecha entre figura y gestión se agranda y empieza a convertirse en un problema político.

El relevamiento de la consultora Trends, realizado en abril de este 2026, lo deja claro. El sondeo se hizo en base a 7 políticos argentinos puntuales y se midió su imagen positiva y negativa. Los analizados fueron Javier Milei, Karina Milei, Manuel Adorni, Victoria Villarruel, Mauricio Macri, Axel Kicillof y Cristina Kirchner. Si bien el jefe de Estado salió bien parado de la medición, su círculo cercano no: Karina y Adorni fueron los de peor imagen positiva y los de mayor imagen negativa.

Ranking positivo: Javier Milei resiste en la cima

En el lote de mejor imagen, Milei continúa encabezando el ranking, sostenido por un núcleo duro que, pese al ajuste y al malestar económico, se mantiene fiel.

El dato clave es que su liderazgo no depende tanto del desempeño del Gobierno en su conjunto, sino de su identidad política y su capacidad de marcar agenda. Incluso en un contexto adverso, el presidente logra retener protagonismo frente a una oposición que no termina de capitalizar el desgaste oficialista.

Sin embargo, esa fortaleza empieza a mostrar límites: la caída existe, aunque es más moderada que la del resto de los actores del oficialismo.

Encuesta 1

Ranking negativo: el entorno, en caída libre

Donde el deterioro se vuelve evidente es en el resto del Gobierno. Funcionarios, voceros y figuras cercanas al presidente registran caídas más pronunciadas en sus niveles de imagen.

El fenómeno combina varios factores: ruido interno, errores de gestión, conflictos políticos y episodios que impactan en la credibilidad. La consecuencia es un Gobierno que aparece desordenado y con dificultades para sostener una narrativa consistente.

En las mediciones, ese desgaste se traduce en un crecimiento de la imagen negativa que supera ampliamente al del propio Milei.

Encuesta 2

La brecha que se agranda

El contraste empieza a ser estructural: un presidente que todavía lidera y un equipo que pierde respaldo. En términos políticos, implica que el capital de Milei no se derrama automáticamente sobre su gestión.

Esto limita la capacidad del oficialismo para consolidar poder y sostener iniciativas en el tiempo. También expone al presidente a un riesgo: que el desgaste del entorno termine impactando, tarde o temprano, en su propia imagen.

Con una economía que todavía no logra recomponer la percepción social y un clima político inestable, el Gobierno enfrenta una tensión creciente.

Milei sigue siendo el activo central. Pero la evolución de su entorno ya no es un dato secundario: es, cada vez más, el factor que puede definir el rumbo de su gestión.

Temas:

Javier Milei encuesta ranking Karina Milei Manuel Adorni

seguí leyendo