Tomando el período del 2015 hasta la actualidad, ningún funcionario alcanzó siquiera la mitad de las asistencias posibles; el que más se acercó fue Marcos Peña, de la gestión de Mauricio Macri. Y si se toma desde 1994, habría sido Jorge Capitanich -uno de los jefes de Gabinete de Cristina Kirchner- quien tuvo la asistencia más alta de la historia.
Ranking de asistencia al Congreso de los últimos jefes de Gabinete
1. Marcos Peña (2015-2019, toda la gestión de Mauricio Macri)
Peña, funcionario de Mauricio Macri y el único en ocupar este rol a lo largo de la gestión PRO, fue el que tuvo la mejor asistencia al Congreso de los últimos 11 años. Acudió al Palacio Legislativo 20 de las 48 oportunidades posibles, por lo que su asistencia alcanzó el 41,7%. Y si bien conserva el mejor porcentaje de presentismo entre 2015 y lo que va del 2026, aún queda lejos del ideal constitucional.
Peña tardó 139 días en presentarse por primera vez, según el conteo que llevó adelante la organización DeQuéSeTrata. En sus exposiciones respondía preguntas por bloques parlamentarios, mantenía un tono formal y fue señalado como “los ojos y oídos” de Macri dentro del Gobierno, enfocado en la parte comunicacional de su mandato.
Marcos Peña contra Kicillof: "Háganse cargo".
Marcos Peña contra Kicillof: "Háganse cargo".
Es el autor de la famosa frase: "Háganse cargo” dentro de los pasillos parlamentarios. Durante la exposición de un informe de gestión en 2016, Peña tuvo un encuentro puntual con el entonces diputado nacional Axel Kicillof, a quien le lanzó: "Usted dijo que parece que gobernamos a ciegas la economía. Es una buena metáfora, porque ustedes destruyeron todos los instrumentos de navegación de la economía argentina, empezando por el INDEC".
"Dejaron un Banco Central sin recursos, un default, la inflación más grande del mundo, la economía entre las cinco más cerradas del planeta. ¡Así que háganse cargo de algo! ¡Alguna vez, háganse cargo de algo! ¡Gobernaron 12 años, nosotros vamos 15 meses!", exclamó el funcionario macrista. Esto despertó los gritos de la oposición y los aplausos de los oficialistas y aliados. Su frase se volvió popular e incluso se realizaron remeras con esta leyenda.
2. Guillermo Francos (2024-2025, en la gestión de Javier Milei)
Francos llegó al cargo tras la salida de Nicolás Posse del Gobierno libertario, y se consolidó como interlocutor político del oficialismo. Cumplió con el 33% de la asistencia y tardó 100 días en ir al Congreso por primera vez, desde que asumió este rol.
Asistió al Congreso cuatro veces sobre 12 citaciones esperables: el 4 de septiembre de 2024, en Diputados; el 27 de noviembre de 2024, en el Senado; el 16 de abril de 2025, en Diputados; y, por último, el 26 de junio de 2025, nuevamente al Senado.
En abril de 2025, cuando acudió a la Cámara baja por segunda vez, se encontró con un clima distinto al de hoy: La Libertad Avanza aún era una minoría. Estaba en guerra con el PRO, su principal aliado, debido a las elecciones legislativas locales de la Ciudad de Buenos Aires. Además, hacía dos meses había estallado el escándalo de la criptomoneda $LIBRA que tenía en vilo a los hermanos Milei; tuvo que responder cuestionamientos, principalmente, sobre el token.
Su última visita fue en junio de 2025 en el Senado, cuatro meses antes de irse eyectado de la Rosada. Habiendo terminado de presentar el informe de gestión, comenzó la ronda de preguntas. Estas duraron poco, pues en medio de la tarde se levantó de su asiento enojado y se retiró. ¿El motivo? La senadora peronista Cristina López lo había tratado de mentiroso a él y a Javier Milei.
Guillermo Francos se retira del Senado, junio 2025.
Guillermo Francos se retira del Senado, junio 2025.
Victoria Urruspuru / El Observador
"Es un hombre muy correcto, que jamás insultó a nadie ni lo llamó mentiroso. No promulga estas formas de trabajo", eso habían aquella tarde mencionado del entorno del funcionario a la prensa acreditada.
3. Agustín Rossi (2023, último tramo de la gestión de Alberto Fernández)
Rossi fue el último jefe de Gabinete de la gestión de Alberto Fernández y se presentó tres veces sobre las 10 oportunidades, con un nivel de asistencia del 30%. Desembarcó en la recta final de una gestión que abandonaba la Quinta de Olivos con una imagen negativa muy alta, en medio de la interna oficialista entre el entonces presidente y Cristina Kirchner, y un clima electoral de fondo que el PJ daba por perdido.
Tardó 42 días en ir por primera vez al Congreso desde que asumió como jefe de Gabinete. Fue cuestionado, mayormente, por los escándalos de corrupción durante la pandemia que salieron a la luz hasta 2023: el vacunatorio VIP, los respiradores de emergencia de la Fundación Leo Messi que no llegaron a la ciudad de Rosario, y la fiesta en Olivos por el cumpleaños de la ex primera dama Fabiola Yañez.
De perfil confrontativo, solía extenderse en respuestas técnicas y cruzarse con la oposición. Tras brindar el informe, se desempeñaba en protagonizar chicanas y contestaciones fuertes a la bancada opuesta.
4. Santiago Cafiero (2019-2021, gestión de Alberto Fernández)
Cafiero acudió un 23,8% de las veces: cinco sobre 21 posibles. El actual diputado nacional fue el primer jefe de Gabinete de la gestión de Alberto Fernández y tardó 191 días en ir por primera vez al Congreso desde que asumió su rol, en parte por los controles y medidas sanitarias de prevención por la pandemia.
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Cafiero con su par chino Wang Yi
Prensa cancillería argentina
Con un perfil más moderado en comparación a lo que luego sería Agustín Rossi, le tocó informar en la etapa más crítica de la pandemia de COVID-19, con recintos semivacíos y pantallas gigantes colocadas en el hemiciclo para conectar a los legisladores que se mantenían de manera remota, lo cual sucedía en la mayoría de los casos por cuestiones de seguridad.
5. Nicolás Posse (2023-2024, gestión de Javier Milei)
Posse tardó 157 días en presentarse por primera vez ante el Congreso y fue una sola vez sobre 5 oportunidades, por lo que cumplió con un 20% de la asistencia. Hombre de máxima confianza de Javier Milei en el inicio de la gestión, mantuvo un perfil técnico y escasa exposición pública hasta su salida en mayo de 2024.
Su foco fue hablar de la reestructuración del Estado y los resultados de las primeras medidas de ajuste del plan económico del Gobierno libertario. Las bancas violetas eran escasas aún, estaba siendo cocinada en los pasillos parlamentarios la Ley Bases y el oficialismo gozaba de una imagen positiva alta.
6. Juan Manzur (2021-2023, gestión de Alberto Fernández)
Manzur cumplió con el 11,8% de la asistencia: el actual senador tucumano acudió al Congreso dos veces sobre 17 ocasiones posibles cuando ejerció como funcionario de Fernández. Y, además, tardó 255 días en brindar su primer informe, la demora más extensa entre los jefes de Gabinete analizados.
Con fuerte peso territorial y una licencia de la Gobernación tucumana para asumir el cargo en Nación, buscó ordenar al PJ en plena crisis interna. Renunció al puesto en febrero de 2023 para regresar a Tucumán y enfocarse en la campaña electoral provincial, donde asumió un rol central para asegurar el triunfo del peronismo y, de ese modo, ganó su vice Osvaldo Jaldo.
Un dato no menor es que los tres jefes de Gabinete que pasaron por el Gobierno de Fernández-Fernández, hoy ocupan una banca dentro del Congreso de la Nación: Cafiero y Rossi como diputados, Manzur como senador.
7. Manuel Adorni (2025-actualidad)
Este miércoles 29 de abril, Adorni brindará su primer informe de gestión como jefe de Gabinete de ministros. Va acumulando 176 días en el cargo sin presentaciones parlamentarias.
La sesión especial informativa iniciará a las 10.30, aunque se espera que llegue junto a los Milei media hora antes. Su debut tendrá un condimento especial; estará bajo presión opositora, con una imagen negativa que nunca antes tuvo y una postal política poco frecuente: el presidente en el palco central para respaldarlo. No se descarta la presencia de otros ministros y de militantes libertarios en los palcos más altos.
Karina Milei Manuel Adorni Diego Santilli
Pese al récord de preguntas y el clima adverso, la bancada libertaria descarta temor por la llegada de Manuel Adorni a Diputados el 29 de abril.
Los aliados del Gobierno, como el PRO y la UCR, no arengarán a favor del oficialismo, pero tampoco le regalarán la cancha al peronismo ni atacarán a Adorni por su situación judicial delicada. Se limitarán a preguntar por la gestión, resultados y la implementación de leyes sancionadas.
De los cuestionamientos y críticas se encargará el plantel de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, algunos de Provincias Unidas, la Coalición Cívica y el monobloque de Marcela Pagano. Se alejarán de la gestión y usarán el famoso "carpetazo". También reavivarán otros escándalos el de la criptomoneda $LIBRA, las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y las acreditaciones de periodistas que fueron suspendidas en Casa Rosada y en el Congreso.
Eduardo Bauzá: el primer jefe de Gabinete de Argentina
Cabe mencionar al primer jefe de Gabinete que tuvo el país: Eduardo Bauzá. Creada la figura de este funcionario en la reforma constitucional de 1994 -con Carlos Saúl Menem en la cabeza del Estado e imitando a una suerte de "primer ministro"-, Bauzá hizo un debut histórico.
Asumió el cargo el 8 de junio de 1995 y el 23 de agosto de ese año acudió al Senado para ofrecer el primer informe de gestión desde la creación del cargo. Por lo tanto, tardó apenas 76 días en pisar el Palacio Legislativo para cumplir con esta función, que busca mantener una mayor transparencia entre los tres poderes.
Falleció en 2019. Fue abogado, nacido en Mendoza. Sus relaciones con Menem se remontan a los años '70, cuando ocupó la secretaría de Desarrollo de la provincia de La Rioja entre 1973 y 1976, hasta que se produjo el golpe de Estado y estuvo detenido entre mayo de 1976 y abril de 1977. Fue de máxima confianza para el expresidente también fallecido, siendo un armador clave del menemismo y ocupando cargos importantes a lo largo del Gobierno.
Eduardo Bauzá, el primer jefe de Gabinete que tuvo el país.
Eduardo Bauzá, el primer jefe de Gabinete que tuvo el país.
Como jefe de Gabinete, otorgó cinco informes de gestión ante el Congreso: tres en el Senado y dos en Diputados. Cumplió, entonces, con casi el 50% de la asistencia requerida. 31 años después de ello, la figura sigue lejos de cumplir con el presentismo que exige la Constitución.
En la esfera política parlamentaria, hay quienes opinan que es innecesario que el jefe de Gabinete deba acudir mes a mes al Congreso para otorgar un resumen de los avances de la gestión. Se pone de ejemplo lo que sucede en la Ciudad de Buenos Aires, donde se cumple al 100% con el presentismo debido a que estas sesiones especiales se realizan cada seis meses.