El panorama político y judicial de España afronta una jornada sin precedentes en la historia democrática reciente. José Luis Rodríguez Zapatero comparece este miércoles y jueves ante el juez José Luis Calama, titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, en calidad de imputado. Es la primera vez que un exjefe del Ejecutivo español se sienta ante un magistrado bajo esta condición jurídica, investigado por supuestos delitos de organización criminal, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, falsedad documental, delitos fiscales y contrabando.
La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en la Audiencia Nacional
La citación judicial, fijada inicialmente para el pasado 2 de junio, fue pospuesta a petición del propio Rodríguez Zapatero con el objetivo de disponer de un mayor margen temporal para armar su estrategia de defensa jurídica.
La causa penal tiene su raíz en una investigación de carácter transnacional iniciada en 2018 contra un entramado de empresarios venezolanos acusados de blanqueo de capitales. El procedimiento dio un vuelco definitivo en 2021 tras la extracción de la información del teléfono móvil de Rodolfo Reyes, socio mayoritario de la aerolínea Plus Ultra. Los mensajes y comunicaciones hallados apuntaban de forma directa al expresidente del Gobierno. Dicha información fue remitida a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) gracias a los mecanismos de cooperación policial con Estados Unidos, situando formalmente a Rodríguez Zapatero en el epicentro de las indagaciones.
El pasado 19 de mayo, el magistrado instructor dictó su imputación formal, situándolo en el "vértice" de una presunta estructura de influencias orientada a facilitar la concesión del rescate público de 53 millones de euros que el Gobierno de Pedro Sánchez otorgó a Plus Ultra durante la crisis de la pandemia. De acuerdo con las pesquisas judiciales, las comisiones percibidas por Rodríguez Zapatero y su entorno directo oscilarían entre los 2 y los 4 millones de euros, canalizados presuntamente mediante sociedades vinculadas a su persona y a sus hijas.
El hallazgo de la UDEF en Ferraz y el impacto de las joyas de 1,3 millones
Coincidiendo con la notificación de la imputación el pasado 19 de mayo, agentes de la UDEF procedieron al registro del despacho profesional del expresidente, ubicado en la calle Ferraz de Madrid, así como de la sede de Whathefav, firma propiedad de sus hijas. En el transcurso de las diligencias en el despacho, los funcionarios policiales localizaron una caja fuerte que albergaba cerca de 80 piezas de joyería.
La tasación preliminar de este lote de alhajas asciende a 1,3 millones de euros, un descubrimiento que motivó la apertura inmediata de una pieza separada por parte del juez Calama ante indicios de presuntos delitos fiscales y de contrabando. Rodríguez Zapatero solicitó al tribunal un aplazamiento específico para su declaración respecto a este extremo, encontrándose ahora en la obligación de acreditar el origen lícito de dichos bienes, así como el cumplimiento de las correspondientes obligaciones tributarias.
Inquietud en el PSOE ante la erosión de la imagen del expresidente
El devenir de los acontecimientos judiciales ha sumido al PSOE y al propio Gobierno de la nación en un profundo estado de desvelo y angustia que se ha prolongado a lo largo de un mes de absoluto silencio mediático. Hasta el momento, la única defensa pública del exlíder socialista se limitó a un vídeo doméstico grabado en su residencia el 19 de mayo, en el que proclamaba su inocencia.
La persistente falta de explicaciones detalladas ha resquebrajado la percepción interna sobre su figura dentro de las filas socialistas, donde se admiten el desconcierto y el impacto emocional. Un cargo de la formación con años de trayectoria y mítines compartidos sintetiza el sentir general: "La imagen que teníamos de él es que le importaba un pimiento el dinero. Era, o eso pensábamos, una persona austera".
La principal conmoción dentro del partido no deriva exclusivamente de la vertiente penal ligada al rescate de Plus Ultra, sino de la crudeza del escenario que dibuja el presunto desvío de capitales, la implicación de sus hijas y el volumen de la fortuna hallada en la caja fuerte, interpretado como un golpe directo al "corazón" del PSOE. Dirigentes territoriales y cargos orgánicos exigen respuestas contundentes de forma inmediata: "Queremos saber de dónde vienen las joyas" y "necesitamos saber de dónde salen", claman en privado, preocupados por dirimir si el expresidente declaró formalmente dichos bienes ante Hacienda o si, por el contrario, omitió fiscalizarlos.
El Gobierno mantiene la confianza y fía la defensa a las respuestas ante el juez
Frente a la tormenta política, tanto la dirección de Ferraz como el Ejecutivo central fían toda opción de alivio a que las explicaciones ofrecidas ante el juzgado resulten plenamente convincentes. Durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, evitó entrar en consideraciones sobre la causa penal y optó por apelar al plano inmaterial de su figura: "Ahí está el legado social de la presidencia de Zapatero, que colocó a España en unos altísimos niveles de avances y derechos".
En una línea similar se pronunció María Jesús Montero, exvicepresidenta del Gobierno y líder de los socialistas andaluces, en cuya última campaña electoral se volcó intensamente el exmandatario. Montero admitió el deseo compartido de conocer los pormenores: "Todos estamos deseosos de escuchar las cuestiones que tiene que decir sobre esas joyas. Yo también lo quiero escuchar", señaló el martes tras aclarar que no ha mantenido conversaciones directas con él recientemente, aunque remarcó su convicción de que "por su forma de ser explicará hasta el último detalle".
A pesar de que el Palacio de la Moncloa desmiente la existencia de contactos de carácter oficial con el imputado, miembros destacados de la ejecutiva del PSOE y del Ejecutivo sí han sostenido interlocución privada con él a lo largo de las últimas jornadas. Según aseguran fuentes de este entorno, el expresidente acude determinado a "entrar a todo" frente a las preguntas del juez Calama. Diversos ministros expresan de manera unánime el deseo de que consume una buena defensa legal y recalcan que, por el momento, la formación "mantiene la confianza" en quien fuera su principal referente político.