El senador y presidente de la UCR, Martín Lousteau, confirmó esta noche que mañana dará quorum en el Senado para tratar la Ley Bases. La aclaración llegó luego de que dos legisladores de Santa Cruz adelantaran que no participarán del debate para avanzar en el proyecto de ley que impulsa Javier Milei.
“Mañana voy a estar en la banca sesionando porque debemos discutir leyes que son muy importantes para el futuro de los argentinos. Trabajo y voto de acuerdo a mis convicciones, nada más. No acepto presiones de ningún tipo. Vamos a exponer el dictamen alternativo que con un gran equipo hemos trabajado en estas semanas. Espero que la mayoría de los senadores pueda entender la necesidad de incluir a la educación, a los jubilados y a la obra pública entre las bases para pensar el futuro de nuestro país. Todavía estamos a tiempo”, expresó Lousteau.
De este modo, tanto la ley de Bases como el paquete fiscal se debatirán por separado y la votación será por capítulos, tal como se acordó durante la reunión de labor parlamentaria que presidió ayer la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, junto con los jefes de los bloques.
Cómo será el debate en el Senado
En la reunión, los líderes de los bloques acordaron que habrá 10 oradores por bloque durante el debate de la ley de Bases. El peronismo, que se divide en dos bloques pero funciona como un interbloque en la práctica, también se ajustará a la propuesta del oficialismo.
Es decir, el bloque Unidad Ciudadana, liderado por Juliana Di Tullio (Buenos Aires), y el Frente Nacional y Popular, liderado por José Mayans (Formosa), se repartirán los 10 discursos entre los 33 senadores que componen ambos bloques. Por otro lado, en el paquete fiscal la lista de oradores se reduce a 5 por bloque, siguiendo la misma lógica que en Bases.
A esto se sumarán los discursos de cierre de los presidentes de los bloques y miembros informantes. Además, no se descarta que la sesión pueda dividirse en dos partes con un cuarto intermedio, como ocurrió en la Cámara baja durante el debate de la ley de Bases madre, en febrero pasado. “Si amerita va a haber”, afirmó a NA uno de los protagonistas de la reunión.
Esta modalidad anticipa una profunda discusión en Bases que contiene capítulos sensibles como facultades delegadas, privatizaciones, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). El dictamen de mayoría que logró el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el pasado 29 de mayo no fue satisfactorio. Esto quedó evidenciado con la gran cantidad de firmas en disidencia.
Por esa razón, la votación por capítulos se vuelve un escenario utópico para La Libertad Avanza, ya que varios senadores aspiran a modificar artículos durante la votación en particular. Incluso el propio oficialismo podría impulsarlos para salvar alguno de ellos. El ejemplo más claro en este sentido es el caso de Aerolíneas Argentinas.
La aerolínea estatal se encuentra dentro de un paquete de empresas sujetas a privatización y las voluntades negativas en el hemiciclo por su eventual venta podrían hacer caer el capítulo completo. Algunos senadores propusieron quitarla del anexo y votarla por separado, pero Francos, aquella noche, no aceptó.
En cuanto al paquete fiscal, las dudas se centran en qué sucederá con la restitución de la cuarta categoría del impuesto a las Ganancias. La exención del 22 por ciento para los patagónicos aún no garantiza el voto en bloque de los senadores sureños; algunos le advirtieron a NA que no lo votarán bajo ninguna alternativa que podría presentar el Gobierno.
En este contexto, se espera que la discusión de la ley de Bases, previa al inicio de su votación en general y particular, respectivamente, dure más de 6 horas. Por lo tanto, el proceso de votación se extendería hasta el final del miércoles. Este escenario resalta la idea de un eventual cuarto intermedio que se retomaría con el debate del paquete fiscal el jueves.