Cada conmemoración de un nuevo aniversario del atentado a la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) surge una nueva noticia o nueve, que hace saber a una opinión pública cada vez más desinteresada que la investigación por la voladura de la mutual judía no está paralizada. El marketing de la desidia ante la ausencia de respuestas.
Adriana Reisfeld es presidenta de la asociación de familiares Memoria Activa sólo porque su hermana Noemí fue asesinada hace treinta años mientras estaba trabajando un 18 de julio en las oficinas de la AMIA en el área de asistencia social. Su vida hubiese sido otra. Nadie podría siquiera adivinar cuál. Seguramente habría disfrutado de su hermana. Ejercido el rol de tía de sus sobrinas y no el de madre que la bomba les impuso. Tal vez no hubiese escuchado nunca de ese lugar algo sombrío y ajeno que se volvió tan propio en la avenida Comodoro Py 2002, donde están los tribunales federales donde tramita la causa por el atentado y en cuyo subsuelo hay una sala que lleva el nombre del edificio que voló en pedazos en la calle Pasteur al 600.
Tal vez los jueves de los últimos treinta años de Adriana hubiesen sido de gimnasia o de viajes o cursos o cafés con amigas, pero la bomba impuso su agenda de obligaciones para con Noemi. Y el reclamó de “Memoria Verdad y Justicia” frente a plaza Lavalle se repitió cada jueves, a las 9:30, más o menos acompañados los familiares pidiendo y reclamando lo que les fue suyo desde el primer día, la verdad acerca de quienes mataron a sus muertos.
Hace una semana, en un estudio de radio repasábamos con la presidenta de Memoria Activa la frondosa agenda de novedades que el gobierno presentó en ocasión de un nuevo aniversario del atentado a la AMIA. Un numero redondo. Tres décadas. El primero de Javier Milei al frente del ejecutivo. El primero de una gestión que se muestra más cerca tal vez que ningún otro del gobierno de Israel. Y que recibe esta semana a las instituciones judías más importantes, entre las que se encuentran la Anti Defamation League (ADL) y el Comité Judío Americano (AJC)
A tan importante comitiva el presidente y sus ministros de Justicia y Defensa podrán exhibirles el proyecto de Juicio en Ausencia que permitirá eventualmente juzgar y condenar a los iranies y libaneses acusados de planificar, organizar e inspirar el atentado. Si bien es cierto que no se trata de una ley especial para el juicio de AMIA, y que encuadraría a prófugos de delitos de lesa humanidad y trata, entre otros, el anuncio cae en fecha justa.
Como la incorporación de Hamas al listado de organizaciones terroristas.
O la presentación de Argentina como amicus curiae de Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya que se hará pública antes que las delegaciones extranjeras dejen el país.
Adriana relee las novedades. Una tras otras. Son fuertes. Son importantes. Son buenas. O por lo menos no son inocuas. “ Humo de julio ”, dice.
Embed - Adriana Reisfeld - Presidenta de MEMORIA ACTIVA | No Dejes Para Mañana
¿Cómo?
Humo de julio, repite y se acomoda el pelo lacio y rubio en un gesto resignado y convencido.
Pasaron treinta años. La hermana de Noemi esta acostumbrada y me explica la teoría que ya no la enoja como antes. Cada julio con cada presidente en cada administración cuando se acerca la fecha del aniversario surge algún movimiento espasmódico, como para demostrar que la causa está más viva que los ochenta y cinco muertos que dejó la bomba. Aunque las últimas novedades de la causa principal daten de las imputaciones del 2009. De hace 15 años.
Hay humos y humos. Hubo humos absurdos donde se revolearon como novedades actuaciones que yacían en la causa desde sus inicios, como el dedo del conductor suicida. Pero era imperioso tapar con algún descubrimiento mentiroso que quienes tuvieron a cargo la investigación terminaron siendo investigados: el juez, los fiscales, los servicios de inteligencia.
Humos más o menos grotescos.
Humos escabrosos que terminaron en cortinas de humo funcionales a encubrimientos varios.
Y estos que a treinta años sonríe a medias Adriana Reisfeld hoy. ¿Puede ser útil el juicio en ausencia? Probablemente sí. Las legislaciones modernas del mundo lo contemplan. Frente a la nada es una posibilidad de condenar a los responsables ¿Por lo menos a los ideólogos del atentado? Sí. Tampoco una garantía. Podrían absolverlos. ¿Existía un pedido de que Hamas sea incorporado al listado de organizaciones terroristas? Sí. Claro que sí. Las consecuencias de este acto son importantes y distan de ser abstractas. La pregunta, la simple y molesta pregunta del humo de julio es el sentido de la oportunidad. No la necesidad de hacerlo o la valoración de las herramientas.