Pedro Sánchez ha abierto un nuevo "periodo de reflexión" sobre su futuro político.
El presidente del Gobierno dedicará este fin de semana a analizar si mantiene la legislatura hasta 2027 o apuesta por adelantar las elecciones generales, después de que el Congreso rechazara los dos reales decretos con los que el Ejecutivo pretendía responder a la crisis de la vivienda.
La situación recuerda inevitablemente a abril de 2024, cuando Sánchez suspendió durante cinco días su agenda pública para decidir si continuaba al frente del Ejecutivo después de la apertura de una investigación judicial por corrupción contra su esposa, Begoña Gómez, que sigue su curso en la actualidad.
Entonces optó por permanecer en el cargo. Ahora, dos años y medio después, la cuestión que debe resolver es diferente: si todavía existe apoyo parlamentario suficiente para agotar la legislatura.
La derrota sufrida este viernes en el Congreso ha agravado las dificultades de una mayoría parlamentaria que durante los últimos meses ha mostrado crecientes problemas para sacar adelante iniciativas del Gobierno.
Fuentes del Ejecutivo señalan que la decisión definitiva llegará después de analizar la situación y consultar con integrantes del Gobierno y del PSOE. Aunque el adelanto electoral no está decidido, Moncloa tampoco lo descarta.
Sánchez y algunos de sus ministros creen que la crisis de la vivienda y el caso Maricarmen pueden ser una causa que reemplace los cargos por corrupción que enfrenta el Gobierno y el impacto que ha causado la invasión a Ceuta por parte de inmigrantes ilegales llegados desde Marruecos.
Acampada en Sol por la crisis de vivienda.
El rechazo de Junts abre una nueva crisis parlamentaria
El detonante ha sido la votación de los dos decretos de vivienda aprobados esta semana por el Consejo de Ministros. Junts decidió rechazarlos junto con PP y Vox, impidiendo que fueran convalidados por el Congreso. En el segundo texto, relacionado con la estabilidad y prórroga de los contratos de alquiler, tampoco acompañaron al Gobierno PNV y Coalición Canaria.
El presidente español propuso dos decretos a las apuradas como respuesta la visibilidad del desahucio de una mujer de 87 años en Madrid, un caso que desencadenó protestas y aceleró las críticas al Ejecutivo en materia de vivienda. Fuentes del Consejo de Ministros habían trasladado que Sánchez estaba valorando esa alternativa, aunque desde Moncloa insisten en que no hay una decisión tomada.
Lo cierto es que la debilidad política de Sánchez es un hecho y el escenario electoral podría adelantarse considerablemente respecto del calendario previsto. Las elecciones generales estaban inicialmente contempladas para 2027, pero la dificultad para construir mayorías estables en el Congreso ha vuelto a colocar la convocatoria anticipada en el centro del debate político.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Pedro Sánchez quiere “escuchar a las calles”
El fin de semana será también clave por las movilizaciones convocadas en más de 50 ciudades españolas por la crisis de la vivienda. Desde el entorno gubernamental sostienen que Sánchez quiere observar la respuesta social antes de adoptar una decisión y defienden que es necesario “escuchar a las calles”.
Las protestas comenzaron ya en Madrid, donde manifestantes se concentraron en la Puerta del Sol y posteriormente se desplazaron hasta las inmediaciones del Congreso durante la votación de los decretos.
Los colectivos de vivienda consideran insuficientes las medidas planteadas por el Ejecutivo y mantienen sus movilizaciones independientemente de lo que ocurra con la legislatura. Algunos de sus representantes calificaron los decretos de medidas temporales que no abordaban las causas estructurales del problema.
CCOO y UGT también han respaldado las movilizaciones y han llamado a participar en las protestas del fin de semana, mientras algunos colectivos plantean avanzar hacia una huelga general que trascienda el problema de la vivienda.
Un fin de semana decisivo para la legislatura
Sánchez afronta así dos días de consultas y análisis en los que deberá valorar no solo la derrota parlamentaria, sino la capacidad del Ejecutivo para continuar aprobando sus principales iniciativas durante los próximos meses.
El socio minoritario de la coalición también se prepara para los distintos escenarios. Los partidos que integran Sumar tienen previsto reunirse este domingo para analizar la situación política, incluido un eventual adelanto de las elecciones generales.
Por el momento, no existe una convocatoria electoral confirmada. La decisión queda en manos de Sánchez, que inicia el fin de semana con una cuestión central sobre la mesa: continuar intentando recomponer la mayoría parlamentaria o poner fin anticipadamente a la legislatura y convocar a los españoles a las urnas.