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Nuevas revelaciones sitúan al sistema eléctrico español en una situación de vulnerabilidad extrema mucho antes del histórico apagón que sufrió la península el pasado 28 de abril de 2025. Unas grabaciones inéditas remitidas al Senado, a las que ha tenido acceso en exclusiva EL MUNDO, demuestran que el 31 de enero de ese mismo año, Red Eléctrica (REE) tuvo que ejecutar una "maniobra desesperada" para evitar el colapso total del sistema, contradiciendo la versión oficial que calificó el gran apagón posterior como un hecho insólito.

El incidente del 31 de enero: Un "tsunami" de energía fotovoltaica

Aquel día, alrededor de las 11:00 horas, la red eléctrica nacional se vio desbordada por una entrada masiva y repentina de energía solar. En apenas sesenta segundos, diversos agentes inyectaron 1.600 megavatios de fotovoltaica, creando un desequilibrio que el sistema no pudo absorber. "Ha subido el programa de fotovoltaica muy rápido, necesito que cortéis el viento completamente", instaba con urgencia un técnico de Red Eléctrica al centro de control de Iberdrola.

La gravedad de la situación obligó al operador a pedir una desconexión "en escalón" de los parques eólicos -de forma súbita y no progresiva como marca el protocolo- para intentar compensar el exceso de generación. "Por favor, lo que puedas cortar, ¡todo lo que puedas! Tiene que ser ya", insistía el operador ante una situación que calificó posteriormente como "muy crítica".

Riesgo de desconexión internacional con Francia

El desajuste del 31 de enero no fue solo un problema interno. Según las conversaciones reveladas, la interconexión con Francia estuvo a punto de saltar por el exceso de potencia, lo que habría provocado una desconexión automática del sistema europeo y, con casi total seguridad, un apagón en toda la península.

"Se lo ha comido la interconexión, y ha saltado el relé de disparo de la Vic-Baixas en 20 minutos", explicaba el técnico de Red Eléctrica una vez estabilizada la red. El trabajador llegó a confesar a su homólogo de la eléctrica privada que se trataba de "una situación muy bestia", admitiendo que, de haber disparado el relé, España se habría quedado "fuera" del suministro.

Las eléctricas alertaron del desastre inminente

Iberdrola no fue la única compañía que presintió el colapso. Ese mismo día, Endesa informó a Red Eléctrica de que la central nuclear de Ascó, en Tarragona, estuvo a punto de sufrir la desconexión de sus grupos. "Si saltan, nos quedamos a cero", advirtieron desde la eléctrica. El propio operador reconoció en ese momento que lo ocurrido había sido "muy exagerado" y que requeriría un informe de análisis al más alto nivel.

Sin embargo, a pesar de que el Gobierno mencionó "episodios previos de inestabilidad" en su informe sobre el posterior apagón de abril, los detalles de este incidente de enero fueron omitidos en el análisis público. Fuentes del sector confirman que las eléctricas privadas solicitaron formalmente una reunión a Red Eléctrica para tratar este incidente, pero el operador, presidido por Beatriz Corredor, respondió que "no era necesario". Solo tres meses después, España y Portugal sufrieron el peor apagón de su historia.

El desafío de la integración de las renovables

El incidente pone de relieve el enorme reto técnico que supone la instalación masiva de energía fotovoltaica. Las rápidas oscilaciones en la generación solar están provocando anomalías y desequilibrios persistentes en la red que los equipos de Red Eléctrica tienen dificultades para gestionar. La falta de una respuesta coordinada tras el aviso de enero es ahora objeto de debate en la comisión de investigación del Congreso, que este lunes comienza a escuchar a los directivos de las principales eléctricas del país.

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