La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha iniciado este domingo una intensa gira institucional de diez días por México con la intención de reforzar los lazos de la región madrileña con un país que le aporta la mayoría de las inversiones americanas.
La gira de Díaz Ayuso no está exenta de polémicas, y ha despertado las primeras chispas políticas porque no se reunirá con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, una de las aliadas del presidente Pedro Sánchez, como se pudo observar en la reciente cumbre de líderes de izquierda en Barcelona.
El viaje busca blindar la posición de Madrid como destino preferente para el capital mexicano, aunque lo hace bajo el foco de una controversia histórica por la participación de Díaz Ayuso en un homenaje al conquistador español Hernán Cortés, a quien la izquierda mexicana acusa de abusos cometidos hace cinco siglos.
Arranque en la Basílica de Guadalupe y el peso de la Hispanidad
El periplo comenzó con un gesto cargado de simbolismo: una misa en la Basílica de Guadalupe. El cardenal Carlos Aguiar Retes dio la bienvenida a la mandataria destacando los vínculos entre ambas naciones, mientras Ayuso aprovechaba para encomendarse a la "Patrona de América" en el Día de la Madre.
Acompañada por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, la presidenta sitúa la defensa de la Hispanidad como el eje vertebral de su discurso.
Sin embargo, su agenda incluye un acto que ha elevado la tensión: un homenaje a Hernán Cortés en la Catedral Metropolitana. Esta iniciativa ha sido calificada por sectores de la izquierda mexicana como una "provocación colonialista".
El "factor Cortés": choque frontal con el oficialismo mexicano
El punto de mayor fricción de la agenda es, sin duda, el homenaje público a la figura de Hernán Cortés en la Catedral Metropolitana. Este gesto ha sido recibido como una "provocación" por sectores vinculados a la Cuarta Transformación (4T), el movimiento que sustenta al gobierno de Sheinbaum.
La tensión ha escalado hasta el punto de que Pedro Miguel, militante del partido oficialista, ha elevado una petición formal ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En una carta dirigida a su director, solicita gestionar la exhumación y el "empaquetado" de los restos de Cortés -actualmente en el Templo de Jesús Nazareno- para que sean entregados a Díaz Ayuso o al Estado español.
Frente a esta ofensiva, Díaz Ayuso mantiene su discurso de defensa de la Hispanidad, rechazando cualquier revisión crítica de la conquista y posicionándose como un dique de contención frente a lo que denomina "populismos" que buscan distorsionar el pasado compartido.
De la "pausa" de AMLO al reconocimiento de Felipe VI
La visita de Díaz Ayuso no se produce en un vacío diplomático, sino en el punto álgido de una serie de desencuentros sobre la memoria histórica compartida entre España y México:
Este escenario de frágil distensión es el que Díaz Ayuso desafía ahora con un discurso de defensa cerrada de la Hispanidad, rechazando cualquier revisión crítica y posicionándose frente a lo que denomina "populismos" que buscan distorsionar el pasado.
En la Cumbre de Barcelona, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum dio por terminado el entredicho de su país con España al afirmar que "no hay conflicto diplomático" entre ambos países.
Madrid, el "hub" del capital mexicano
Más allá del ruido político, el viaje tiene un trasfondo financiero crucial. México es actualmente el segundo mayor inversor americano en la región, solo por detrás de EEUU. De hecho, el dinamismo es tal que el 98% de la inversión de este país que llega a España lo hace a través de Madrid, sumando más de 1.000 millones de euros solo en el último año.
Para consolidar esta tendencia, Díaz Ayuso mantendrá reuniones con gigantes de la construcción y la restauración como CEMEX y Alsea. Este lunes protagonizará un encuentro clave con la Cámara Española de Comercio en México, donde presentará las ventajas competitivas de Madrid ante un centenar de inversores y grandes tenedores de capital.
Una agenda sin puentes con el gobierno federal
Lo más relevante de esta gira en términos diplomáticos es el vacío de encuentros con el Ejecutivo federal.
En un clima de distanciamiento total con la administración de Claudia Sheinbaum -quien ha mantenido diferencias públicas con la presidenta madrileña por el relato de la conquista-, Díaz Ayuso ha optado por una vía alternativa: fortalecer lazos con gobernadores estatales y autoridades locales.
Entre sus citas institucionales destacan:
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Reunión con la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega.
Almuerzo con los gobernadores de Aguascalientes, Querétaro, Chihuahua y Guanajuato.
Sesión solemne en el Congreso de Aguascalientes para recibir la Medalla de la Libertad.
Cultura y educación: de los Premios Platino a la Feria de San Marcos
El viaje no se limita a la capital. La delegación madrileña se trasladará a la Feria Nacional de San Marcos (Aguascalientes), donde la Comunidad de Madrid es "invitada de honor" este año.
La gira concluirá en la Riviera Maya con la asistencia a los Premios Platino de Cine, un evento que Díaz Ayuso defiende como una inversión estratégica para atraer turismo y promocionar la marca Madrid.
Asimismo, la presidenta llevará su discurso a las aulas con actos académicos en el Instituto Tecnológico de Monterrey y la Universidad de la Libertad, reforzando su perfil internacional en uno de los socios comerciales más importantes de España.