La que fue secretaria de Víctor de Aldama durante dos décadas, Piedad Losada, se ha desvinculado de las confesiones que hizo el comisionista la semana pasada. Losada, que este martes ha sido interrogada por el juez Ismael Moreno en calidad de imputada en el caso Koldo, ha asegurado que no tenía acceso a las cuentas ni a las tarjetas bancarias de Aldama, y que tampoco controlaba cuál era su agenda.
Según afirman fuentes presentes en la declaración, la secretaria solo ha contestado a las preguntas de su abogado, y en una brevísima comparecencia ha asegurado que sus funciones eran meramente "administrativas".
Ha explicado ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, que ella formaba parte de una compañía llamada Global Stratos. En la empresa trabajaban dos empleados, cinco socios y ella, que más bien trabajaba en calidad de asistente de Víctor de Aldama.
La secretaria de Víctor de Aldama, el considerado comisionista del caso Koldo, ha negado ante el juez haber conocido o recibido ninguna comisión, y ha apuntado que incluso le deben dinero, por lo que ha demandado a una de las sociedades de las que este empresario figura como apoderado.
En su declaración como investigada este martes ante el magistrado de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, la secretaria de De Aldama ha explicado que ella únicamente realizaba funciones administrativas, pero que no tenía poderes ni acceso a las cuentas bancarias o a las tarjetas, según informan a EFE fuentes jurídicas.
Dos socios de Aldama
También han comparecido este martes ante el juez dos socios del conseguidor, Ignacio Díaz Tapia y César Moreno. El primero se ha acogido a su derecho a no declarar y el segundo, al igual que hicieron ayer otros dos socios, se ha desvinculado de los contratos de compra de mascarillas investigados y ha negado también que De Aldama le diera algún dinero para repartir a alguien.
A preguntas únicamente de su abogado, la secretaria ha relatado que conoció al empresario en 2013 o 2014 y que su relación era profesional, y ha lamentado que no le pagan desde enero, por lo que ha demandado a la sociedad Global Stratos.
Según su versión, ella hacía lo que le pedían, no tenía poderes ni acceso a las cuentas bancarias y ha defendido que no recibió comisiones aparte de su nómina, que recibía por trasferencia, y que tampoco sabe nada de ellas porque no tenía acceso a las cuentas.
FUENTE: Europa Press