El Ministerio de Presidencia ha procedido al cese fulminante de la responsable de comunicación del Departamento de Seguridad Nacional (DSN), una decisión adoptada por "pérdida de confianza" tras la publicación el pasado viernes de una alerta oficial en la web del organismo.
En dicho informe se revelaba que unas 49.000 personas habían accedido irregularmente a Ceuta procedentes de Marruecos, una cifra que encendió el malestar en el Gabinete de Presidencia y en el Ministerio del Interior.
Cese fulminante por "pérdida de confianza" en Presidencia del Gobierno
La destitución fue determinada por la general Loreto Hurtado, jefa del Departamento de Seguridad Nacional, y se hizo efectiva con carácter inmediato a partir de este 1 de agosto. Fuentes del Ejecutivo confirmaron que la medida supone la salida de la profesional del cargo que desempeñaba en la estructura dependiente de Presidencia del Gobierno, aunque no implica la pérdida de su condición de funcionaria pública, al tratarse de una empleada civil adscrita al Ministerio de Defensa.
El cese se comunicó formalmente el pasado viernes mediante una llamada telefónica, debido a que la afectada se encontraba disfrutando de su periodo vacacional. Posteriormente, únicamente se le autorizó a regresar a su despacho para retirar sus enseres personales. Desde sectores militares han calificado la destitución como "una gran injusticia", manifestando su malestar ante el procedimiento empleado.
Los entre 3.500 y 5.000 migrantes, según el Gobierno de Ceuta, que la Delegación del Gobierno ha rebajado este lunes a 2.500, que aún no han retornado a Marruecos viven en las calles de la ciudad, la mayoría de ellos de la caridad o las aportaciones ciudadanas
La alerta retirada que desencadenó la marejada en Interior y Moncloa
El detonante del cese fue la alerta publicada a primera hora del viernes en la página web oficial del DSN, en la que se hacía balance de las últimas 24 horas y se detallaba la dimensión del flujo migratorio hacia la ciudad autónoma. El comunicado emitido por el organismo señalaba textualmente: "En las últimas 24 horas, se estima que más de 49.000 inmigrantes han accedido irregularmente a Ceuta a través del espigón y la playa del Tarajal, lo que supone la mayor crisis migratoria registrada en la ciudad desde mayo de 2021. Anoche, mientras miles de personas seguían llegando a la ciudad marroquí de Castillejos con esa misma intención, algunos medios de comunicación informaban de que fuerzas de seguridad marroquíes habían empezado a utilizar material antidisturbios para dispersarlas".
La publicación de este informe supuso el primer reconocimiento con sello institucional de la magnitud de la crisis en el norte de África. Si bien la cadena británica BBC ya había adelantado horas antes que alrededor de 50.000 personas habían cruzado por el espigón del Tarajal, la difusión por parte del DSN aportó carácter oficial a la estimación, citando fuentes del Ministerio del Interior.
La difusión del dato provocó una profunda molestia tanto en el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska como en el propio Gabinete de Presidencia del Gobierno. Poco después de su divulgación, la alerta fue retirada de la web oficial. Fuentes gubernamentales sostuvieron posteriormente que no se trataba de una cifra oficial, aunque ese mismo día el Ministerio del Interior elevó públicamente el cálculo a unas 50.000 personas, una cifra que con el paso de las horas continuó incrementándose hasta acercarse a las 70.000.
La gravedad de los acontecimientos en la frontera hispano-marroquí y la dispersión de manifestantes con material antidisturbios en Castillejos han tenido repercusiones inmediatas al más alto nivel político. El primer ministro de Marruecos se vio obligado a interrumpir de urgencia sus vacaciones en las Islas Baleares para regresar a su país y gestionar el desarrollo de la crisis en la zona fronteriza.