Otra mala noticia para Pedro Sánchez.
La Audiencia Nacional de España ha citado a declarar como investigado al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por presuntos delitos de blanqueo de capitales y organización criminal.
El dirigente socialista y expresidente de España es investigado por supuesta corrupción tras la decisión del organismo judicial en el caso de la aerolínea Plus Ultra. Es otro golpe para el gobierno de Pedro Sánchez.
La Audiencia Nacional de España ha citado a declarar como investigado al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por presuntos delitos de blanqueo de capitales y organización criminal.
Es la primera vez en la historia democrática de España que un exjefe del Ejecutivo resulta imputado en una causa por corrupción.
El juez José Luis Calama lidera esta instrucción penal en el órgano judicial.
La investigación se centra en el rescate de la aerolínea Plus Ultra, que recibió una inyección de 53 millones de euros de dinero público. Las fiscalías Anticorrupción de Suiza y Francia tambien rastrean el origen de los fondos sospechosos.
La imputación de Rodríguez Zapatero es otro golpe para el gobierno de Pedro Sánchez, ya que el expresidente es uno de sus grandes aliados, y en un momento en el que acaba de completar cuatro derrotas autonómicas en Extremadura, Aragón, Castilla y León, y -el último domingo- otra catástrofe electoral en Andalucía.
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha llevado a cabo investigaciones determinantes durante los últimos meses.
Tras levantarse el secreto de sumario en la causa, los informes entregados al juez exponen un escenario incierto para la situación procesal de Zapatero, ya que se lo indaga por el cobro de una comisión irregular en el rescate.
Los peritos judiciales aseguran que la compañía estaba quebrada antes de solicitar el auxilio financiero general y que la inyección económica se articuló en plena pandemia mediante el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas.
Este instrumento era gestionado por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
El expediente actual llegó a la Audiencia Nacional tras un intento previo en los juzgados de Madrid.
En 2023, el Juzgado de Instrucción nº15 archivo las actuaciones por un error procesal, y la jueza Esperanza Collazos dictó el cierre sin tomar declaración a los directivos de la compañía aérea.
La causa dio un vuelco definitivo el pasado mes de diciembre con tres detenciones relevantes.
La Policía Nacional arrestó al presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Solá, y al CEO, Roberto Roselli. Ademas, se detuvo a Julio Martínez Martínez, íntimo amigo de Rodríguez Zapatero, que ocultaba 300.000 euros en efectivo.
Los investigadores apuntalan las evidencias de un presunto blanqueo de capitales a gran escala en el entorno quien fue jefe del Ejecutivo español entre 2004 y 2011.
El Partido Popular ya exigió explicaciones públicas ante las graves informaciones que salían a la luz, ya que la sospecha principal radica en el cobro de cuantías económicas por intermediar ante administraciones públicas.
Por su parte, Rodríguez Zapatero negó en el Senado cualquier involucramiento en el rescate financiero a Plus Ultra.
No obstante, reconoció haber recibido unos 70.000 euros brutos anuales de media de la empresa Análisis Relevante. Dicha sociedad, de la que cobraba contra factura, pertenece al detenido Martínez Martínez y recibió fondos de la aerolínea.
La imputación de Rodríguez Zapatero, uno de los grandes aliados del presidente Pedro Sánchez, es otro golpe para su gobierno y para el PSOE, en el que el expresidente es considerado una de las figuras históricas más relevantes.
La noticia ha sacudido de inmediato el tablero político. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha sido el primer dirigente del PSOE en pronunciarse, reconociendo en directo durante una entrevista en Onda Cero que la información le dejaba "de piedra". Pese a admitir que mantiene discrepancias con el expresidente en "muchas cosas" y que hace tiempo que no se relacionan, García-Page ha querido salir en su defensa en el plano personal, señalando que no le conoce una "neurosis económica" ni le ha visto "especialmente obsesionado con el dinero". "Le deseo, lógicamente, en este proceso que le vaya bien y se pueda defender", ha zanjado.
El tono ha sido radicalmente opuesto en las filas del Partido Popular. Su secretario general, Miguel Tellado, ha calificado la imputación en el 'caso Plus Ultra' de "extrema gravedad" y ha exigido explicaciones inmediatas al Ejecutivo de Pedro Sánchez, afirmando que "el tinglado se desmorona y los capos de la trama empiezan a caer".
En la misma línea, el presidente de la Junta de Andalucía en funciones, Juanma Moreno, ha tildado el escenario de "insólito" y ha advertido que este caso "va a hacer tambalear muchas cosas en el propio Gobierno central y en el sanchismo", recordando además la presencia de Zapatero en la reciente campaña andaluza apoyando a María Jesús Montero.
Por su parte, Vox ha aprovechado el impacto judicial para redoblar su ofensiva y exigir la convocatoria inmediata de elecciones generales. Su secretario general, Ignacio Garriga, ha asegurado que el PSOE ha "colapsado" y ha vuelto a tildar a la formación de "organización criminal". Garriga también ha presionado al PP para que presente una moción de censura. En sintonía con este discurso, la portavoz de Vox en el Congreso, Pepa Millán, ha calificado al partido del Gobierno como "una banda" y ha pedido que la justicia actúe con total libertad para que "pague hasta el último" implicado.