El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está abocado a su política de aranceles y no pasa un día sin que hable sobre el tema, ya sea suavizando medidas de su guerra comercial, imponiendo nuevas amenazas o modificando plazos establecidos para imponer sus gravámenes.
Pero este miércoles sorprendió al presentarse a la prensa en la Casa Blanca durante una reunión con líderes africanos, y revelar que durante su primer mandato, entre 2017 y 2021, quiso aplicar los aranceles que considera recíprocos a España, pero que se abstuvo al ver el "desastre" que causó la pandemia del covid-19 en ese país o en Italia, a los que ahora amenaza con tasas del 50 % como miembros de la Unión Europea (UE).
"En mi primer Gobierno (2017-2021) tuvimos la gestión financiera más exitosa de la historia. Esta será mucho mejor, pero entonces la covid-19 nos truncó porque no me pareció apropiado (subir aranceles) cuando Italia y España y otros muchos países estaban pasando por situaciones horribles".
Amenazas y negociaciones
Trump anunció el martes martes que aunque la UE modificó su tónica y está siendo "amable" durante las negociaciones comerciales con Washington, podría enviar "en unos dos días" una carta fijando aranceles al bloque.
El mandatario republicano pospuso del 9 de julio inicial al 1 de agosto el plazo para que entren en vigor los gravámenes que anunció y luego pausó en abril pasado, en un intento por ganar tiempo para lograr nuevos pactos con sus socios comerciales.
A pesar de eso, desde el lunes pasado comenzó a enviar misivas a naciones como Japón, Corea del Sur, Sudáfrica y Filipinas, advirtiéndoles de la imposición de aranceles a partir de agosto.
Trump ya había amenazado con elevar a un 50 % los gravámenes que EEUU impone a las importaciones europeas por considerar que Bruselas no estaba dispuesta a negociar de buena fe.
El presidente estadounidense insistió este martes en que intentar llegar a un acuerdo con la UE fue complicado. "Fueron de los más difíciles de tratar. De hecho, en muchos aspectos, fueron mucho peores que China", advirtió, al tiempo que recordó las demandas en Europa contra varias compañías tecnológicas estadounidenses, entre ellas Apple y Google.
Bruselas insiste en que está cerca de un acuerdo
Pero desde Bruselas los representantes europeos dejaron claro este miércoles que el bloque espera alcanzar un acuerdo de principio con EEUU sobre aranceles antes de la nueva fecha límite del 1 de agosto y que este podría llegar incluso "en los próximos días".
"Hemos mostrado nuestra disposición a alcanzar un acuerdo de principio, y la Comisión ha consultado estrechamente con nuestros Estados miembros y con la industria para garantizar un alto grado de cohesión en nuestro planteamiento", dijo el portavoz de Comercio de la Comisión Europea, Olof Gill.
El comisario de Comercio, Maros Sefcovic, dijo que se avanzó en un texto conjunto y que las negociaciones "se han intensificado considerablemente" en los últimos días.
"Las discusiones son constructivas. Hemos abordado elementos clave como los aranceles, las barreras no arancelarias, la seguridad económica, las compras estratégicas, la inversión mutua", explicó el comisario durante una intervención este miércoles en el pleno de la Eurocámara,.
Sefcovic dijo que ambas partes han "avanzado mucho en el texto de la declaración conjunta o principio de acuerdo" y espera poder finalizar el acuerdo antes del 1 de agosto.
"Aunque este tiempo nos permite seguir afinando nuestro trabajo, espero alcanzar resultados satisfactorios, posiblemente incluso en los próximos días", insistió.