El Ayuntamiento de Barcelona condenó este lunes las molestias protagonizadas contra turistas por parte de un grupo de manifestantes y en ese sentido, reclamó "respeto" para los visitantes ante las imágenes de personas increpando y mojando con pistolas de agua a personas que estaban en terrazas del centro de la capital catalana.
Vale recordar, que el pasado sábado, unas 2.800 personas -según la Guardia Urbana- se manifestaron por el litoral de Barcelona para reclamar límites al turismo y denunciar que la masificación impacta de manera negativa en los barceloneses al elevar los precios de la vivienda y provocar la expulsión de vecinos de sus barrios.
Pistolas de agua caliente como forma de protesta
En un momento de la manifestación, algunos participantes remojaron con pistolas de agua clientes de terrazas de restaurantes del paseo Colón. Ante estas imágenes, el teniente de alcalde de Economía, Hacienda, Promoción Económica y Turismo de Barcelona, Jordi Valls, ha pedido respeto para los turistas.
"Protestar contra el turismo masivo debe ser compatible con el respeto hacia las personas que visitan Barcelona", ha afirmado este lunes en la red social X.
Resaltó que Barcelona está promoviendo medidas "pioneras para manejarlo", al tiempo que subrayó que el turismo es "un sector económico importante en la ciudad".
Protesta con más de 140 entidades
La marcha del pasado sábado, convocada por más de 140 entidades, transitó por el paseo Colón, donde algunos manifestantes "precintaron" de forma simbólica la puerta de un hotel -que alojaba el convite de una boda- con una cinta que ponía "Precinto popular. Barcelona para las vecinas".
Estas protestas siguen el camino de las marchas multitudinarias que se han celebrado últimamente en otras ciudades de Andalucía, Canarias y Baleares.
FUENTE: EFE