La chirigota ‘Una chirigota en teoría’ convirtió el Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz (COAC) en una de esas noches memorables por la sorpresa que por la competición. Con Stephen Hawking como personaje central, la agrupación de Miguel Ángel Llull llevó al extremo la caracterización del físico británico y conquistó al público del Gran Teatro Falla entre humor negro, ternura y una ovación final en pie.
Stephen Hawking carnaval cadiz
Stephen Hawking, protagonista inesperado
Los artistas aparecieron en escena inmóviles, en sillas de ruedas, con voz robótica y perfectamente caracterizados como el astrofísico, paciente de ELA. Desde el primer momento dejaron claro el tono surrealista de la propuesta: «Ha llegado el máquina, para flipar en Carnaval. Dicen que el más listo soy».
Llull reconoció tras la actuación que se trataba de “una idea arriesgada”, basada en un humor negro medido, en el que se priorizó “no ofender y buscar la risa”, algo que, a juzgar por la reacción del público, funcionó.
Un pasacalles previo y una presentación para el recuerdo
Antes incluso de pisar el escenario, la chirigota realizó un pasacalles en sillas de ruedas por el casco antiguo de Cádiz, cantando coplas como Qué bonito está mi Cádiz mientras sorteaban adoquines y baches.
Ya en el Falla, se presentaron parafraseando a la histórica agrupación Los mákina, sentados, sin moverse, hasta que una lluvia de papelillos rompió la escena. En el primer pasodoble, comenzaron con voz robótica y, tras “activar el software”, cambiaron al canto afinado: «Vamos a cantar bonito que parecemos un surtidor de gasolina».
Letras entre la emoción y la risa
Uno de los momentos más aplaudidos llegó con una letra cargada de emoción: "No hay barrera para el que sigue luchando, siempre evité la depresión, no entré en ese agujero negro, pues, soñando, logré brillar como ese cielo estrellado que me gustaba a mí observar".
Y remataron: " Con mis ganas de vivir y con mi silla de ruedas, yo he llegado a lo más alto, hasta las mismas estrellas". Con mis ganas de vivir y con mi silla de ruedas, yo he llegado a lo más alto, hasta las mismas estrellas".
El público respondió con un silencio respetuoso primero y un aplauso largo después, confirmando que la propuesta había logrado su equilibrio entre humor y sensibilidad.
Sevillanas, adoquines y guiños gaditanos
El popurrí fue uno de los puntos más celebrados. Con músicas conocidas, la chirigota fue relatando la vida cotidiana del personaje: bailar en la Feria de Abril, superar los adoquines de La Palma o ir a San Fernando.
«Iremos un ratito a pie y otro… bueno, tampoco hay nada que ver en San Fernando», bromearon con la melodía de una canción de Manolo García.
También destacaron las sevillanas en silla de ruedas: «En la Feria Sevilla pasé un mal rato, porque yo en el albero siempre derrapo». La solución, según la letra, era clara: «Voy a tener que ponerme ruedas de taco».
Aplausos, respaldo y un gesto final
El repertorio fue recibido con gritos de “chirigota, chirigota”, risas constantes y sonados aplausos en cuplés y popurrí. La ovación final, con el teatro en pie, cerró una actuación que ya se perfila como una de las más comentadas de los preliminares.
Tras la función, los integrantes aseguraron haber contado con el respaldo de la asociación ELA Andalucía y anunciaron que, cuando termine el carnaval, donarán sus sillas de ruedas a este colectivo.
Una noche redonda en los preliminares
La cuarta sesión de preliminares del COAC, que se extenderán hasta la final del próximo 13 de febrero, también dejó el sello de la comparsa de Jona, El manicomio, con una crítica a la gestión sanitaria de Juanma Moreno, y el humor gaditano de la chirigota Los Robins.
Una chirigota en teoría fue la que logró convertir la ciencia, la enfermedad y el carnaval en una mezcla tan improbable como eficaz, demostrando que, en Cádiz, incluso Stephen Hawking puede terminar bailando sevillanas bajo una lluvia de papelillos.