Desde el círculo más íntimo de Joaquín Sabina, la reacción a las declaraciones de Pedro Almodóvar ha sido de absoluta sorpresa. Fuentes próximas al cantante confirman que está al tanto de las críticas hechas en el podcast "La Pija y la Quinqui", pero aseguran que no entienden el motivo de este ataque público luego de décadas de silencio y cordialidad.
El entorno del artista considera que este desahogo del cineasta manchego no responde a un enojo real. Por el contrario, interpretan que las acusaciones de Almodóvar sobre la canción de 1992 podrían ser una maniobra de marketing para generar visibilidad y conversación en un entorno digital donde la polémica se viraliza rápidamente.
El origen de la polémica: una letra "con mala leche"
La discordia entre ambos tiene origen en la canción "Yo quiero ser una chica Almodóvar", lanzada por Sabina en 1992. Casi 34 años después del lanzamiento del tema que muchos consideraban un homenaje irónico, el propio director ha revelado que siempre percibió "mala leche" en los versos de Sabina.
El cineasta especificó que la letra contenía ataques directos hacia figuras muy cercanas a su entorno personal y profesional, como incluir a Miguel Bosé en el grupo de "chicas Almodóvar" o describir a Carmen Maura y Victoria Abril como "un poquitín lista, un poquitín boba". Según Almodóvar, la letra de esta canción "no le hizo ni puñetera gracia".
Defensa de una relación históricamente cordial
Para el bando de Sabina, el conflicto resulta "unidireccional" y carece de precedentes. Los colaboradores habituales del cantante explican con naturalidad que, en todos los encuentros personales que han mantenido ambos artistas a lo largo de los años, jamás se produjo un momento de tensión por ninguna de las dos partes.
Esta ausencia de fricciones previas es lo que más extraña al entorno del cantautor, que no entiende por qué el director ha decidido sacar a la luz ahora un conflicto que el cantante siempre evitó. Mientras las "chicas Almodóvar" cierran filas con su gurú tildando la letra de machista y homófoba, desde el lado de Sabina se opta por el silencio y la incredulidad ante las formas empleadas.