ver más

Daniel Sancho, el joven detenido en Tailandia por el crimen y descuartizamiento del cirujano Edwin Arrieta, espera su sentencia para fines de agosto que podría llegar hasta la pena de muerte.

Mientras tanto pasa sus días en la cárcel de Koh Samui donde acaba de cumplir 30 años.

El pasado 11 de junio es la fecha real de su nacimiento y Sancho había hecho un pedido muy especial a las autoridades, poder conversar telefónicamente con alguien muy especial, su abuela Nola.

La llamada fue, para Sancho, sanadora y emocionante por lo que la concesión del personal del servicio penitenciario se convirtió en el mejor obsequio que pudo haber recibido, todo un estímulo emocional tras meses de encierro.

Así es un día de Daniel Sancho en la polémica prisión de Koh Samui

Los días del chef, hijo de Rodolfo Sancho, desde el 7 de agosto son distintos a los de cualquier joven de su edad.

Habita una celda del tamaño de media pista de pádel, que comparte con otros cincuenta o sesenta reclusos. Para hacer sus necesidades, cuentan con un hueco y el hacinamiento hace la situación aún más agobiante.

Sancho pasa sus días en un patio de dudosas condiciones de higiene y atestado de otros presos.

Su jornada empieza a las 06:00 de la mañana para el primer recuento, sobre las 08:00 pasa por el segundo recuento mientras suena el himno nacional. Hasta las 21.00 cuando termina su jornada.

El 29 de agosto, Sancho y su familia sabrán si pasará el resto de sus días en ese lugar y los familiares del asesinado, Edwin Arrieta esperan saber la verdad y si se hizo justicia.

Temas:

Daniel Sancho

seguí leyendo