Con la llegada de temperaturas gélidas por la ola de frío polar, ciudades en toda España activaron dispositivos especiales para ofrecer refugio a las personas sin hogar, garantizando su seguridad y bienestar en una de las épocas más duras del año. Desde albergues adicionales hasta kits de invierno, la respuesta ha sido rápida y solidaria en múltiples localidades.
Ciudades que lideran la protección contra el frío
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Zaragoza ha activado su protocolo de emergencia, sumando 32 plazas adicionales en el Albergue Municipal, que ya contaba con 100 plazas. Además, se dispone de una red de 78 pisos con servicios básicos como comida, duchas y ropa de abrigo para quienes lo necesiten.
En Vila-real (Castellón), el centro San Pascual 'El Pati' se ha habilitado para alojar a personas sin hogar entre las 22:00 y las 7:00 horas, en colaboración con Cáritas y la Policía Local, garantizando un espacio seguro y cálido durante la noche.
Córdoba, anticipándose a la bajada de temperaturas, ha añadido 20 plazas más en la Casa de Acogida. Este recurso forma parte de la Red CoHabita, que el año pasado brindó apoyo a más de 300 personas en situación de vulnerabilidad.
En San Sebastián, el Ayuntamiento ha abierto un albergue de emergencia en el paseo de Igeldo 25, con 100 plazas adicionales y comida caliente, operativo durante noches de frío extremo.
Pamplona amplió su capacidad a 165 plazas de acogida, 30 más que el año anterior, para atender la creciente necesidad de refugio durante los meses más fríos.
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Los lugares que disponen los servicios sociales españoles para gente sin hogar.
Solidaridad en acción
La respuesta no solo viene de los Ayuntamientos. Organizaciones como Cáritas y Cruz Roja refuerzan sus operativos con kits de invierno, mantas térmicas y albergues adicionales. En Burgos, la Unidad de Mínima Exigencia, activa hasta abril de 2025, brindó ayuda a personas sin hogar para reintegrarse socialmente mientras enfrentan las bajas temperaturas.
El alcalde de Begíjar, localidad que suspendió sus actos navideños tras un trágico suceso relacionado con el frío, resumió el sentimiento colectivo: "El dolor que traen estas situaciones afecta a toda nuestra comunidad. Este invierno, unámonos para proteger a quienes más lo necesitan".
La importancia de actuar rápido
La ola polar es un recordatorio del impacto que el clima puede tener en los más vulnerables. Estas iniciativas no solo salvan vidas, sino que también son un llamado a reflexionar sobre la importancia de la prevención, la solidaridad y el cuidado comunitario en tiempos de crisis.
Con el frío intensificándose, las ciudades españolas están mostrando que, más allá de las temperaturas, la calidez humana puede marcar la diferencia.