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El Banco Central de Suecia (Riksbank) ha recomendado a la población mantener dinero en efectivo en casa como medida preventiva ante posibles interrupciones del sistema de pagos en un contexto marcado por la inestabilidad internacional.

La institución ha señalado que la guerra en Ucrania y las tensiones en Oriente Medio han aumentado la incertidumbre geopolítica, lo que podría afectar al funcionamiento de infraestructuras críticas, incluidas las redes de pago digitales.

Según el organismo, el alto grado de digitalización del país también puede generar vulnerabilidades en los sistemas de pago, por lo que considera necesario que los ciudadanos dispongan de alternativas para realizar compras en caso de fallos tecnológicos o situaciones de emergencia.

El Riksbank aconseja disponer de 1.000 coronas en efectivo

Entre las recomendaciones, el banco central sugiere que cada adulto tenga en casa alrededor de 1.000 coronas suecas en efectivo, una cantidad equivalente a unos 93 euros.

El Riksbank explica que esta suma puede servir como referencia para cubrir aproximadamente una semana de compras esenciales, aunque precisa que la cantidad necesaria puede variar según el tamaño del hogar y las necesidades de cada familia.

El objetivo es garantizar que los ciudadanos puedan seguir adquiriendo productos básicos si se producen interrupciones en los sistemas electrónicos de pago.

Diversificar los métodos de pago para reducir riesgos

La entidad también recomienda a la población no depender de un único método de pago.

Entre las medidas propuestas figura disponer de varias tarjetas bancarias, preferiblemente de redes diferentes como Visa o Mastercard, con el fin de poder utilizarlas si una de ellas deja de funcionar temporalmente.

Además, el banco central aconseja conservar las tarjetas físicas, incluso en un contexto en el que muchos usuarios utilizan pagos móviles a través de aplicaciones como Apple Pay o Google Pay.

Según la institución, los teléfonos móviles pueden quedarse sin batería o sufrir fallos técnicos, mientras que las tarjetas permiten realizar pagos mediante chip incluso cuando no hay conexión a internet.

Preparación ante crisis, fallos tecnológicos o escenarios extremos

El Riksbank subraya que disponer de distintos métodos de pago puede mejorar la capacidad de la población para afrontar interrupciones temporales, crisis económicas o escenarios extremos como una guerra.

“El acceso a diferentes métodos de pago mejora la capacidad de las personas para realizar pagos en caso de interrupciones temporales, crisis y, en el peor de los casos, guerra”, señaló el banco central.

Con estas recomendaciones, la institución busca reforzar la resiliencia del sistema financiero y de pagos, especialmente en uno de los países con mayor nivel de digitalización del mundo.

El aviso también refleja la creciente preocupación de las autoridades por la seguridad de las infraestructuras económicas y tecnológicas en un escenario internacional marcado por conflictos y tensiones geopolíticas.

Temas:

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