En los últimos años, los coches eléctricos se convirtieron en una opción cada vez más popular en España. A medida que crece la el debate por el medio ambiente, los beneficios fiscales y la búsqueda de alternativas más económicas, cada vez son más los conductores que se suman a la movilidad eléctrica.
Según datos de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive) y la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos (Ganvam), las matriculaciones de coches electrificados (eléctricos 100% e híbridos enchufables) crecieron un 87,1% en los primeros siete meses de 2025, alcanzando un total de 139.562 unidades.
Este tipo de vehículos está ganando terreno en el mercado, sobre todo los 100 % eléctricos, que han subido un 88,4% hasta el mes de julio. Este auge no solo responde a que los nuevos modelos ganan autonomía, hay más estaciones de carga instaladas y existen subvenciones y promociones para su compra que fomenta la transición energética del país. Todo esto, se suma al gran beneficio que es el precio de la electricidad que, a pesar de los aumentos, sigue siendo mucho más barata que el combustible.
¿Por qué cada vez más gente se pasa al coche eléctrico?
Los coches eléctricos también se ven como una forma de ahorrar dinero a largo plazo. Aunque el precio de la electricidad ha subido en los últimos meses, cargar un coche eléctrico sigue siendo más barato que llenar el depósito de un coche tradicional.
Un dilema sin resolver para muchos
Sin embargo, la decisión de cambiar a un coche eléctrico no es tan fácil para todos.
Hay una gran cantidad de conductores que se sienten inseguros al tomar la decisión de dar el paso. Esto se debe, en parte, a la incertidumbre sobre el futuro de la movilidad. A muchos les preocupa no poder entrar en el centro de las ciudades con su coche, o no saber si tendrán acceso a suficiente infraestructura de carga cuando la necesiten.
Por supuesto, los coches eléctricos tienen sus beneficios, pero su precio de salida sigue siendo un poco elevado, aunque las ayudas gubernamentales contribuyen a que sean más accesibles. Pero, ¿realmente es más barato tener un coche eléctrico que uno de gasolina? Vamos a analizar algunos aspectos.
¿Realmente es más barato mantener un coche eléctrico?
Uno de los principales atractivos de los coches eléctricos es su bajo coste de mantenimiento. A diferencia de los vehículos tradicionales, los eléctricos tienen menos piezas móviles, lo que significa que hay menos posibilidades de averías y, por tanto, menos reparaciones. No necesitan cambios de aceite, filtros de aire o combustible, y no tienen componentes como la correa de distribución o las bujías. Todo esto reduce significativamente el coste de mantenimiento.
Si hacemos una comparación de consumo de un coche eléctrico frente a uno a gasolina, en una distancia de 100 kilómetros a una velocidad de 80km/h, el coche a gasolina gasta aproximadamente 10,40 euros y el eléctrico 3,75 euros.
De acuerdo con un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), el coste de mantenimiento de un coche eléctrico es un 29% más barato que el de un coche de gasolina. Marcas como Volkswagen y Hyundai incluso tienen herramientas online para calcular el coste de mantenimiento de sus modelos eléctricos en comparación con los de combustión, mostrando una diferencia de ahorro bastante significativa.
La principal barrera: la falta de información
Aunque las matriculaciones de coches eléctricos no paran de crecer, aún hay barreras importantes que impiden que más personas den el salto a la movilidad eléctrica. Una de las principales es la falta de información. Según un estudio de Peugeot, el 93% de los españoles dice no tener suficiente conocimiento sobre los coches eléctricos. Muchos no tienen claro cuánto cuesta mantenerlos, cuánto cuesta cargar las baterías o si hay suficientes puntos de carga disponibles.
La autonomía, el gran desafío
Otro gran desafío es la autonomía. Aunque los coches eléctricos están mejorando en este aspecto, el 65% de los conductores no se ve haciendo trayectos largos con un coche eléctrico por miedo a quedarse sin batería. Y, para colmo, un 58% asegura que no tiene puntos de carga cerca de su casa o trabajo. Estos miedos y la falta de infraestructura adecuada siguen siendo dos de los principales frenos a la hora de elegir un coche eléctrico.
La infraestructura de carga es uno de los puntos clave: sin suficientes estaciones de carga, la movilidad eléctrica es difícil de implementar, sobre todo en trayectos largos.
El futuro del coche eléctrico en España
El futuro de los coches eléctricos en España se ve prometedor. Las marcas continúan mejorando la tecnología, haciendo los vehículos más eficientes, con mayor autonomía y tiempos de carga más rápidos. Además, las políticas gubernamentales siguen fomentando la transición hacia una movilidad más limpia mediante incentivos fiscales y otras medidas de apoyo.