La selección española de fútbol batió a la francesa en las semifinales de la Eurocopa de 2024, y ese mismo año el coste de la deuda de España quedó por debajo del de Francia por primera vez desde la crisis financiera.
Desde ese momento, los mercados han seguido premiando de forma decisiva a los activos al sur de los Pirineos frente a los galos. La deuda española a 10 años tiene ahora mismo un coste inferior en más de 30 puntos básicos a la que emite el Gobierno galo al mismo vencimiento.
En Bolsa, el Ibex 35 se ha revalorizado un 73% en los últimos 24 meses, mientras que el CAC 40 de la Bolsa parisina lo ha hecho en menos del 10%.
Las razones que dan los analistas para la mejor trayectoria de las acciones y bonos españoles son contundentes: más crecimiento económico que Francia, menos deuda pública y menos déficit.
En este último apartado, la Comisión Europea prevé este año un desajuste del 2,4% en las cuentas públicas españolas, y del 5,1% en las francesas.
A ello se suma la situación política. Tras los continuos cambios de primeros ministros en Francia bajo la presidencia de Emmanuel Macron, llegan en 2027 unas elecciones muy inciertas para elegir un nuevo inquilino del Palacio del Elíseo.
La semana pasada, los tribunales permitieron a Marine Le Pen la presentación de su candidatura, lo que ha generado nuevas turbulencias entre los observadores del mercado. Hay que tener en cuenta que, esta vez, las encuestas dan posibilidades reales de victoria a la líder de Agrupación Nacional, de extrema derecha.
"El riesgo para los bonos franceses es que los inversores sigan diversificando hacia otros bonos europeos, especialmente si se confirma que Le Pen será candidata", indican los analistas de Barclays. "Otro riesgo es que Le Pen empiece a proporcionar señales sobre sus prioridades, lo que puede debilitar los bonos, en particular, si parecen empeorar la posición fiscal de Francia o crean riesgos de enfrentamiento con la Comisión Europea".
Según ING, aunque la deuda francesa ya ha sido castigada (hasta Italia le supera), "a los mercados les falta claridad y confianza para una alivio en los diferenciales galos".
A España tampoco le va a faltar drama político, por la debilidad parlamentaria del Gobierno y con elecciones generales previstas en 2027. Pero el mercado ve con más relax la posible alternativa en Moncloa que en el Elíseo, lo que puede garantizar menos volatilidad en la deuda española. En el Mundial se verá hoy si España también mantiene su ventaja en el ámbito futbolístico.
FUENTE: Fuente: EXPANSIÓN | RIPE