El Indicador Multidimensional de Calidad de Vida (IMCV) se situó en 2024 en 101,47 puntos, con un aumento de 0,27 puntos respecto al año anterior, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Este incremento, aunque moderado, refleja una recuperación sostenida del bienestar general en el país, incluso en un contexto marcado por tensiones económicas y desigualdades sociales que afectan a amplios sectores de la población.
El repunte del indicador se apoyó en mejoras en áreas clave como las condiciones materiales de vida, el empleo, la salud, la educación, la seguridad y el medioambiente, lo que sugiere un avance en aspectos fundamentales del día a día de los ciudadanos.
No obstante, las dimensiones relacionadas con el ocio, las relaciones sociales y la experiencia general de la vida mostraron un leve retroceso, evidenciando que el bienestar subjetivo aún no se recupera plenamente.
En el análisis territorial, Navarra (105,19 puntos), La Rioja (103,91) y el País Vasco (103,74) encabezaron el ranking nacional de calidad de vida, mientras que los valores más bajos se registraron en Canarias (99,38), Andalucía (99,54) y Galicia (99,67).
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San Sebastian
Por dimensiones, Navarra destacó en salud, medioambiente y satisfacción vital; el País Vasco sobresalió en condiciones materiales y educación; Baleares lideró en empleo; Asturias en seguridad; y la Comunidad Valenciana en gobernanza y derechos básicos.
Pese a las presiones inflacionarias, la incertidumbre laboral y las desigualdades persistentes, los datos del INE muestran que España mantiene una tendencia positiva en bienestar y calidad de vida, consolidando una recuperación que comenzó tras el impacto de la crisis sanitaria.
En palabras de los expertos, estos resultados confirman que “la mejora de la calidad de vida no depende únicamente del crecimiento económico, sino también del fortalecimiento de los servicios públicos, la estabilidad social y la cohesión territorial”.