Rápido y furioso: hacia dónde va este euro recargado con la elección de Trump de un "duro" para la FED
Un euro muy fuerte ya amenazaba a una Europa expo-dependiente. Pero Trump designó para la Fed a Kevin Warsh, un economista con reputación de priorizar la inflación a la baja de tasas, lo que ayuda al dólar.
31 de enero 2026 - 9:57hs
El euro ya se estaba asomando a la zona de los 1,20 por dólar. Es el territorio que el Banco Central Europeo considera crítico. La moneda ya pierde demasiada competitividad. Según Bloomberg, en la última década, siempre que icruzó ese umbral, la entidad tomó cartas en el asunto.
Warsh será el próximo jefe de la Reserva Federal de EE.UU.. Después de todo, Jerome Powell -vapuleado, intimidado y descalificado hasta el cansancio por el presidente- se quedará hasta el final de su mandato en mayo como si nada hubiera pasado.
El mercado espera que Warsh, al ser el menos radical de todos los que habían llegado a la “short list”, baje las tasas de interés pero no de una forma tan acelerada ni brusca.
Para Europa, la designación tiene, al menos en principio, una implicancia clave: un euro más desinflado. Algo que lejos de inquietar al bloque, genera un alivio muy oportuno.
euro warsh dos
El dólar venía en caída libre, algo que la noticia de la designación de la designación de Kevin Warsh logró quebrar.
La moneda común venía de tocar el martes los 1,20 por dólar, su nivel más fuerte desde 2021, con una suba acumulada en enero del 2,2%.
Se adentraba así en una zona que ya suele provocar urticaria en los banqueros europeos. En la última década, siempre que traspasó ese umbral, precipitó una reacción de los reguladores.
Es que para la Unión Europea (UE), tan dependiente de las exportaciones, un euro muy apreciado resta demasiada competitividad y puede comprometer la recuperación del crecimiento.
El viernes el impacto ya fue claro. El euro cayó 0,75% de 1,197 a 1,188 por dólar. El dólar -según el índice DXY, que mide su desempeño frente a las seis principales monedas del mundo- avanzó casi 0,8%, lo que es mucho, ya que supone su mejor día desde julio.
Warsh, un personaje dual a descifrar
Como se dice en la jerga de Wall Street, Trump quería un “dove” y terminó eligiendo un “hawk”.
Esto es, se descartaba que designaría a una “paloma” (un funcionario proclive a bajar las tasas) pero se inclinó por un “halcón” (alguien más preocupado por la inflación).
Porque Warsh, que fue ya fue parte del organismo entre 2006 y 2011 en la Fed de Ben Bernanke en plena crisis, tiene fama de ser un duro contra el avance de los precios y las políticas expansivas de impresión de dinero y estímulo fiscal.
Pero en el último tiempo, a medida que quedaba claro que Trump estaba buscando un candidato, empezó a “alinearse” con el presidente y a hacer declaraciones sobre la necesidad de bajar las tasas (3,50% -3,75%)
En ese sentido, no contribuye a ahuyentar suspicacias el hecho de que sea el yerno de Ronald Lauder, hijo de Estee Lauder y republicano que hizo grandes donaciones a la campaña de Trump.
warsh
Kevin Warsh será el sucesor de Jerome Powell al frente de la Fed en mayo.
No es raro que el mercado esté un poco mareado. Hay una dualidad en el personaje que lleva implícita una gran incertidumbre.
Si Warsh prueba que los mercados hicieron una lectura equivocada y responde a los deseos de Trump con una baja agresiva de tasas, no podrá construir credibilidad, dando la espalda a los principios que siempre proclamó.
Si por el contrario, fiel a esa reputación, mantiene las tasas por demasiado tiempo o las recorta en forma muy tibia, terminará enfrentándose con Trump y convirtiéndose en Powell II.
Los analistas están divididos
Unos dicen que Trump no lo hubiera elegido sin un acuerdo previo sobre la evolución de las tasas.
Otros, quizás más inocentes, creen que Trump quiso dar una señal de su vocación de respetar la institución de la Fed. O al menos, de su preocupación por la caída libre del dólar.
Mientras tanto, en Europa respiran más tranquilos.
Pero no será una semana fácil para Christine Lagarde, la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), que debe encabezar una nueva reunión de política monetaria.
La idea es no tocar las tasas (2%). Pero se acordará de Trump cuando lleguen las preguntas interminables sobre Warsh y el euro.