Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría del ataque, que ocurre en un contexto de intensificación de las insurgencias en las provincias del sur y del norte de Pakistán, especialmente en las zonas fronterizas con Afganistán.
Las políticas del magnate republicano en materia económica y respecto a Venezuela y Groenlandia se han convertido en elementos tóxicos para sus aliados al otro lado del Atlántico.