Las primeras encuestas a pie de urna en las elecciones de este domingo en Japón conceden a la coalición liderada por la primera ministra, Sanae Takaichi, una ansiada supermayoría de dos tercios de los escaños de la Cámara de Representantes de la Dieta Nacional, el Parlamento del país.
A pesar de hacer frente a nuevas alianzas opositoras y a la pérdida de los apoyos del tradicional socio de gobierno, Komeito, Takaichi esperaba que su alta popularidad fuera suficiente para granjearle los apoyos necesarios que faciliten la puesta en marcha de una serie de medidas presupuestarias y militares; un envite que ha terminado, según las primeras cifras, en un éxito rotundo.
Así, los primeros sondeos publicados por la cadena pública NHK y los destacados diarios 'Asahi Shimbun' y 'Yomiuri Shimbun' conceden al Partido Liberal Democrático (PLD) que lidera Takaichi más de 300 escaños que, sumados a los 34 que obtendrá previsiblemente su socio menor, el Partido de la Restauración de Japón (PRJ), rebasarán con creces los 310 asientos que necesita para lograr el dominio de dos terceras partes de la cámara.
Todas estas estimaciones reflejan una victoria aplastante de Takaichi, cuyo partido rebasa con creces los 198 escaños que mantenía antes de los comicios y por sí solo consigue la mayoría en la Cámara de Representantes.
La Alianza Reformista Centrista, la coalición opositora formado por el Partido Democrático Constitucional de Japón y Komeito ha tenido un desempeño deficiente y es probable que pierda un número significativo de escaños de los 167 que tenía antes de las elecciones, a la espera de los resultados oficiales.
Primera mujer que gobierna Japón
Figura del archiconservadurismo y admiradora de Margaret Thatcher, Takaichi, de 64 años, se convirtió en octubre en la quinta persona al frente del gobierno japonés en cinco años.
Popular especialmente entre los jóvenes pese a sus posiciones conservadoras, Takaichi se ha convertido en un fenómeno en las redes sociales.
Su discurso contundente sobre la inmigración podría también haber disminuido espacio al partido populista Sanseito, partidario de una política de "Japón primero".
"Las palabras que utiliza son fáciles de entender", señala Mikitaka Masuyama, del Instituto Nacional de Estudios Políticos.
El predecesor de Takaichi, Shigeru Ishiba, "reflexionaba mucho pero hablaba como un académico".
Según sondeos, el PLD debería superar con facilidad los 233 escaños en la Cámara Baja. Con su aliado, el Partido de la Innovación, la coalición podría superar los 300 escaños de 465, cerca de dos tercios de los asientos.
En la oposición, la Alianza Reformista Centrista, que agrupa al Partido Democrático Constitucional (PDC) y al antiguo aliado del PLD, Komeito, podría perder la mitad de sus 167 escaños.
- "Mandato fuerte" -
"La apuesta de Takaichi dará frutos, ya que obtendrá un mandato sólido y probablemente una mayoría absoluta que le permitirá implementar un conjunto ambicioso de reformas económicas y de seguridad", indicó a la AFP Jeff Kingston, profesor en la Universidad Temple de Japón.
"Trump celebrará la elección de una dirigente conservadora dotada de un mandato fuerte (...) Le gustan los ganadores y ella ha cumplido sus promesas al aumentar el gasto en defensa y respaldar el acuerdo de inversión" hacia Estados Unidos, añade.
Las elecciones tienen lugar también a la sombra de fuertes tensiones diplomáticas con China.
Antes de ocupar el cargo, Takaichi acudía regularmente al santuario sintoísta Yasukuni, símbolo sensible del pasado expansionista de Japón.
Menos de dos semanas después de su llegada al poder, sugirió que Tokio podría intervenir militarmente si China intentaba tomar Taiwán.
China respondió desaconsejando a sus ciudadanos viajar a Japón, endureciendo sus controles comerciales y llevando a cabo maniobras aéreas conjuntas con Rusia alrededor del archipiélago japonés.
Para Yee Kuang Heng, de la Universidad de Tokio, las tensiones podrían apaciguarse en caso de amplia victoria, ya que "China reconoce la fuerza, y podría considerar que ella tiene más resistencia de la prevista, que habrá que contar con ella".
La política económica del gobierno de Takaichi, que ya anunció un plan de estímulo de más de 110.000 millones de euros, preocupa además a los inversores, en un contexto de faraónico endeudamiento del país.
Para contener la inflación, preocupación mayor de los electores, Takaichi prometió eximir los productos alimentarios del impuesto al consumo durante dos años.
FUENTE: AFP