El bloque conservador y de extrema derecha que lidera el actual primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, encabeza los resultados provisionales de las elecciones legislativas celebradas en el país. Sin embargo, con un escenario marcado por la falta de una mayoría clara para constituir Gobierno, Israel se encamina hacia un prolongado periodo de negociaciones tácticas o incluso a la repetición electoral.
Con el escrutinio avanzado al 66,2 % de los votos, la coalición oficialista que encabeza el Likud obtiene 56 escaños en la Knéset (el Parlamento israelí, compuesto por 120 asientos). Por su parte, el bloque opositor liderado por el exjefe del Estado Mayor militar, el centrista Gadi Eisenkot, alcanza los 49 escaños, situándose la mayoría absoluta en los 61 diputados.
Reparto provisional de escaños por bloques y formaciones
Los datos facilitados por el Comité Electoral Central muestran una contienda fragmentada en la que la llave de la gobernabilidad podría quedar en manos de las fuerzas árabes israelíes.
Yashar! (liderado por Gadi Eisenkot): 21 escaños (16,9 % de los votos), afianzándose como la segunda fuerza del país.
B'Yachad (coalición de Naftali Bennett y Yair Lapid): 11 escaños.
Los Demócratas (encabezado por Yair Golan): 8 escaños.
Yisrael Beiteinu (de Avigdor Lieberman): 8 escaños.
Partidos Árabes (16 escaños en total, sin adscripción a los bloques principales):
Participación récord y el avance estratégico de la minoría árabe
La jornada electoral registró una participación del 78 %, la cifra más elevada registrada en unos comicios en Israel desde 1999. Este hito se ha visto impulsado en gran medida por la movilización masiva de los votantes árabes israelíes —comunidad que representa alrededor del 21 % de la población total del país—, quienes acudieron a las urnas en clara oposición a la retórica del actual Ejecutivo.
Las formaciones de representación árabe han consolidado una presencia destacada en la Cámara al sumar 16 escaños en los cómputos oficiales parciales (tras acumular un 11,9 % de los sufragios, equivalentes a 338.865 votos), con proyecciones a pie de urna que apuntaban a rangos de entre 18 y 19 asientos.
Mansur Abás, líder de la formación islamista Raam, destacó que la derecha ha encajado un revés significativo y mostró su predisposición a entablar conversaciones con el bloque opositor. Ante este panorama, los diputados árabes podrían otorgar un respaldo parlamentario externo a Eisenkot para sostener un Gobierno en minoría sin llegar a integrarse formalmente en una coalición.
Estrategias de coalición y el pulso político entre Netanyahu y Eisenkot
El estancamiento parlamentario abre la puerta a semanas de intensas negociaciones. En el corto plazo, la falta de una mayoría de 61 escaños favorece a Netanyahu, de 77 años, quien continuará ejerciendo el cargo de primer ministro interino mientras persista el bloqueo institucional.
Benjamin Netanyahu: "Debemos formar un Gobierno de derecha fuerte. La mayoría judía y sionista debe unirse".
Por su parte, Gadi Eisenkot rechazó de plano la posibilidad de convocar nuevos comicios inmediatos y apeló a la necesidad de articular una alternativa rápida de gestión pública:
Gadi Eisenkot: "El pueblo ha votado por el cambio. Ni se intente utilizar la seguridad de Israel con fines políticos; un líder digno aceptaría el voto de censura y anunciaría hoy mismo su retiro".
El tablero definitivo quedará supeditado al recuento de las mesas restantes y de los denominados "dobles sobres", que integran los sufragios de los efectivos de las Fuerzas Armadas israelíes. Se prevé que la Comisión Electoral Central publique la totalidad de los datos definitivos entre el jueves por la noche y la mañana del viernes.
La intervención de Donald Trump en la recta final de la campaña
Un factor clave en la evolución del escrutinio ha sido la influencia mediática e internacional de Estados Unidos. El presidente estadounidense, Donald Trump, se atribuyó públicamente el giro en las expectativas electorales, asegurando que su apoyo directo a Netanyahu evitó una debacle de la derecha tradicional.
Benjamin Netanyahu y Donald Trump.
Donald Trump: "Cuando respaldé a 'Bibi' Netanyahu, la situación cambió por completo. En lugar de una derrota contundente, el escenario actual dibuja una gran remontada".
El pronunciamiento se produjo en un contexto geopolítico complejo para Israel, caracterizado por el aislamiento en la escena internacional a raíz del conflicto en Gaza y las tensiones en Cisjordania. Mientras que Eisenkot coincide con la postura de seguridad nacional impulsada por el Ejecutivo saliente tras los acontecimientos del 7 de octubre de 2023, su programa propone frenar la violencia en Cisjordania y promover una política interior inclusiva.