Irán lanza una nueva oleada de misiles contra Israel y eleva la tensión pese a gestos de negociación de EEUU
La escalada militar se extiende a Líbano y el Golfo, con impacto en el petróleo, daños en infraestructuras y creciente temor por la estabilidad global.
El personal de seguridad israelí asegura una zona alrededor de un cohete parcialmente enterrado en un campo en los Altos del Golán anexados por Israel, en la frontera con Líbano.
Irán lanzó este martes una nueva oleada de misiles contra Israel, en una escalada militar que incluyó hasta seis andanadas desde la madrugada, según informó el Ejército israelí.
“Irán lanza una nueva oleada de misiles contra los territorios ocupados”, anunció la televisión estatal iraní.
Los ataques impactaron en distintos puntos del centro y norte de Israel, provocando daños en infraestructuras, incendios y destrozos en edificios, aunque sin víctimas mortales. En Tel Aviv, una ojiva causó daños “importantes” en tres edificios cercanos.
“Solo hay tres heridos leves”, señaló el coronel Miki David, del Comando del Frente Interno israelí, destacando que muchos residentes se refugiaron en búnkeres.
Escalada regional: ataques en Líbano, Golfo Pérsico y daños en Irán
El conflicto se ha extendido a varios frentes. Israel confirmó nuevos bombardeos contra objetivos de Hezbolláh en la periferia de Beirut, incluidos ataques nocturnos en los suburbios del sur.
Según la agencia libanesa NNA, al menos una persona murió en un ataque en Hazmieh, mientras que el Ejército israelí aseguró que el objetivo era un miembro de la Guardia Revolucionaria iraní.
En paralelo, Arabia Saudí interceptó una veintena de drones, mientras Kuwait reportó daños en su red eléctrica por restos de aparatos derribados. Baréin también informó de nuevos ataques en su territorio.
Por otro lado, Irán registró impactos en infraestructuras energéticas clave en Isfahán y Jorramshahr, que afectaron a una estación de gas, un gasoducto y edificios administrativos, además de zonas residenciales cercanas.
Trump habla de avances, pero Irán niega negociaciones
Trump afirmó que su Administración dialoga con una “persona de alto nivel” en Irán, a quien describió como “muy razonable”, y advirtió que si no hay avances en cinco días, “seguiremos bombardeando con todas nuestras fuerzas”.
Sin embargo, las autoridades iraníes rechazaron de forma tajante cualquier contacto.
“No hay negociaciones”, afirmó el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, quien acusó a Trump de intentar “manipular los mercados financieros y petroleros”.
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En la misma línea, el portavoz de Exteriores, Esmaeil Baqaei, confirmó que se han recibido mensajes indirectos de Estados Unidos, pero negó que se hayan producido conversaciones.
Netanyahu mantiene la ofensiva y no descarta un acuerdo
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó que ha hablado con Trump y reconoció que Washington considera posible un acuerdo con Irán.
Aun así, reiteró que Israel continuará sus operaciones militares en Irán y Líbano para garantizar su seguridad.
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Benjamín Netanyahu
El estrecho de Ormuz y el petróleo, en el centro de la crisis
Desde el inicio de la guerra, Irán ha respondido con un bloqueo de facto del estrecho de Ormuz, una vía clave por la que transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Teherán ha amenazado con cerrar completamente el paso y atacar infraestructuras energéticas, tecnológicas y de agua vinculadas a Estados Unidos en la región.
El impacto ya se refleja en los mercados: el precio del petróleo, tras caer más de un 10% el lunes, volvió a superar los 100 dólares por barril en Asia.
“La economía mundial se enfrenta a una amenaza muy, muy grave”, señaló, alertando de un posible escenario peor que las crisis energéticas de los años 70 o la invasión de Ucrania.
Un conflicto con riesgo de impacto global
La intensificación de los ataques, la falta de canales de diálogo claros y la extensión geográfica del conflicto refuerzan el temor a una crisis regional de gran escala con consecuencias globales.
Entre la presión militar, los intentos fallidos de negociación y la amenaza sobre el suministro energético, la guerra entre Irán, Israel y sus aliados entra en una fase especialmente volátil, con efectos directos sobre la economía mundial y la seguridad internacional.