ver más

El Tribunal de Apelación de París ha condenado este martes a la líder de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, a una pena de inhabilitación de 45 meses. Sin embargo, dado que 30 de ellos están exentos de cumplimiento salvo reincidencia, la sanción efectiva se reduce a 15 meses firmes. Esta resolución modifica el escenario judicial previo de marzo de 2025, cuando había sido sentenciada en primera instancia a dos años de prisión firme, una multa de 100.000 euros y cinco años de inhabilitación inmediata.

Al dictar el nuevo fallo, la corte penal especificó que las penas de inhabilitación fueron ponderadas respetando "la libertad de las candidaturas" y "la libre elección de los electores", elementos que calificó como "condición de la expresión democrática". No obstante, la presidenta del tribunal enfatizó durante la lectura de la sentencia que un responsable político tiene la obligación de ser ejemplar en el cumplimiento de las normas.

más Noticias

Un año de prisión domiciliaria con brazalete electrónico y multas financieras

Además de la inhabilitación, Le Pen ha sido condenada a tres años de cárcel, de los cuales dos están exentos de cumplimiento. Esto obliga a la política de 57 años a cumplir un año firme de prisión a domicilio bajo la modalidad de control con brazalete electrónico, cuyas condiciones y horarios específicos de movilidad serán determinados por el juez de aplicación de penas. La sentencia ratifica asimismo la imposición de una multa económica de 100.000 euros.

La causa principal del proceso penal determinó la culpabilidad de Le Pen, de otros once encausados y de su propio partido, la Agrupación Nacional (RN), por un delito de malversación de fondos públicos europeos. La justicia francesa comprobó el desvío de más de 2,8 millones de euros asignados originalmente por el Parlamento Europeo para la retribución de asistentes parlamentarios, dinero que en realidad se destinó a financiar los salarios de empleados que trabajaban directamente para la estructura de la formación política.

El futuro de la candidatura presidencial de la ultraderecha para 2027

Técnicamente, la rebaja de la inhabilitación a 15 meses firmes —contabilizando el tiempo ya cumplido desde la primera condena de marzo de 2025— abre de nuevo la vía legal para que Marine Le Pen pueda concurrir a las elecciones presidenciales de Francia, programadas para el 18 de abril y el 2 de mayo de 2027. Sin embargo, su participación real en los comicios se mantiene bajo una estricta incertidumbre logística y política a diez meses de la cita electoral.

La propia líder ultraderechista advirtió de manera pública que solo formalizaría su candidatura si contaba con plenas garantías para hacer campaña "libremente" y sin la necesidad de requerir autorizaciones judiciales previas para sus desplazamientos. La obligatoriedad de portar el brazalete electrónico restrictivo choca directamente con esta condición, lo que condiciona de forma crucial su estrategia política hacia el Elíseo.

Jordan Bardella surge como alternativa ante la decisión de Le Pen

La resolución de este escenario se prevé inmediata. Marine Le Pen tiene programada una intervención televisiva en la cadena privada francesa TF1, la de mayor audiencia del país en su franja de máximo seguimiento, donde se espera que esclarezca los detalles de su futuro político o confirme si cede el liderazgo electoral a su delfín político, Jordan Bardella.

Ante la posibilidad de un relevo en la cabecera de cartel del partido —que actualmente lidera las encuestas de intención de voto en Francia—, Bardella manifestó su total disposición a asumir el liderazgo de la formación de cara a las presidenciales, afirmando que el partido ha anticipado todos los escenarios posibles y se encuentra "tranquilo y dispuesto a asumir las consecuencias" del dictamen judicial.

Temas:

Marine Le Pen candidata presidenciales 2027

seguí leyendo