El pasaporte, más allá de ser un documento de identificación, es un símbolo de identidad nacional. Su color no es un detalle arbitrario, sino que está definido por factores culturales, geográficos, religiosos, políticos e incluso por normativas internacionales.
Aunque no hay una regla estricta que determine qué color debe tener el pasaporte de un país, suelen agruparse en cuatro tonalidades principales: rojo, azul, verde y negro.
Factores que determinan el color de un pasaporte
1. Afiliación política y geopolítica
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Verde: Este color tiene un fuerte simbolismo en el mundo islámico, ya que está vinculado al Islam. Países como Arabia Saudita, Marruecos y Pakistán utilizan pasaportes verdes para reflejar su herencia religiosa.
- Los países de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) también adoptan el verde como un signo de uniformidad y cohesión regional.
3. Geografía y naturaleza
Algunos países eligen colores que representan su geografía o identidad nacional:
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Nueva Zelanda utiliza el negro como color distintivo de su identidad cultural.
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Brasil opta por tonos relacionados con su bandera y su biodiversidad.
4. Normativas regionales e internacionales
- En ciertas regiones, los colores de los pasaportes están regulados para garantizar la uniformidad:
- En la Unión Europea, el rojo burdeos es el estándar para todos los pasaportes.
- En América del Sur, el Mercosur utiliza predominantemente pasaportes azules, mientras que los países de la Comunidad Andina (como Bolivia y Perú) suelen elegir el rojo.
Ejemplos destacados de colores de pasaportes
- Unión Europea: El burdeos simboliza cohesión y unidad entre los estados miembros.
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Estados Unidos: Cambió a azul en 1976 como un gesto patriótico en el Bicentenario del país.
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Japón: Utiliza pasaportes rojos para los ciudadanos comunes y negros para los diplomáticos.
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India: Opta por un azul oscuro para transmitir profesionalismo y sobriedad.
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Caribe (CARICOM): Sus pasaportes son azules, reflejando la conexión con el océano.