Una nueva madrugada de terror ha sacudido a Ucrania tras sufrir un ataque masivo con misiles y drones lanzado por las fuerzas armadas de la Federación Rusa. El balance oficial provisional arroja al menos ocho personas muertas, entre ellas varios menores de edad, y decenas de heridos repartidos en múltiples puntos del país. El episodio más desgarrador de la jornada tuvo lugar en la localidad de Radushne, en los alrededores de Krivi Rig —ciudad industrial del centro-este de Ucrania y localidad natal del presidente Volodímir Zelenski—.
En este municipio, un misil balístico Iskander-M impactó de forma directa contra una vivienda residencial en la que habitaba una familia numerosa.
Según ha confirmado el gobernador militar de la zona, Oleksandr Vikul, y el propio presidente Zelenski, cinco personas perdieron la vida en el acto en este inmueble. Entre los fallecidos figuran tres niños que murieron junto a sus padres (las autoridades locales confirmaron la identificación de dos niñas de 5 y 12 años entre las víctimas fatales de la zona).
Los equipos de rescate lograron extraer con vida de debajo de los escombros a otros dos niños de la misma familia, mientras las unidades de emergencia continúan atendiendo a decenas de heridos en la comarca.
Ofensiva aérea a escala nacional: los sistemas antiaéreos al límite
El despliegue militar ruso contra el territorio ucraniano ha destacado por su extraordinaria magnitud. Los partes militares del Ejército ucraniano y las comunicaciones institucionales precisan que Rusia lanzó un total de 74 misiles (nueve de ellos balísticos) y 284 drones. De esta impresionante oleada, las defensas antiaéreas ucranianas lograron interceptar y derribar más de 260 drones y la mayor parte de los proyectiles de crucero.
Sin embargo, la capacidad de respuesta defensiva se vio sobrepasada en varios puntos clave del frente defensivo. Un total de seis misiles balísticos, dos misiles de crucero y 17 drones lograron esquivar las defensas e impactar de forma directa contra sus objetivos. Zelenski volvió a lamentar públicamente el grave déficit de sistemas antiaéreos que padece Ucrania, remarcando la urgencia de recibir suministros militares de sus aliados:
"Este terror ruso demuestra una vez más que la protección frente a la amenaza de los misiles rusos es lo más importante. La asistencia a destiempo y los retrasos en el suministro de misiles antibalísticos llevan a este tipo de destrucción, a estos niveles de bajas que, por desgracia, estamos viendo hoy", enfatizó el mandatario ucraniano.
Extensión de los daños: de Kiev a Leópolis y la infraestructura civil destruida
La incursión rusa no se limitó al frente oriental, sino que golpeó de forma coordinada hasta ocho regiones clave del país: Kiev, Leópolis, Poltava, Járkov, Mikoláyiv, Vínnitsia, Cherkasi e Ivano Frankivsk. En la capital, Kiev, las autoridades confirmaron la muerte de una persona, mientras que en la región central de Poltava se registró otra víctima mortal.
El ataque también alcanzó de lleno a la región de Leópolis, situada en el extremo occidental del país y fronteriza con Polonia. En este punto, los impactos en zonas residenciales dejaron al menos seis heridos y provocaron graves daños materiales. En el conjunto de las regiones afectadas, los balances de los servicios de emergencia reportan decenas de edificios residenciales, locales comerciales e infraestructuras civiles completamente destruidas o severamente dañadas.
Tensión diplomática e incursión de proyectiles rusos en el espacio de la OTAN
La gravedad del ataque transciende las fronteras ucranianas y vuelve a situar el conflicto en el terreno de la seguridad transatlántica. El ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andrí Sibiga, reveló que un misil de crucero tipo Kh-101 empleado por la aviación rusa ingresó durante la madrugada en el espacio aéreo de Polonia. Sibiga subrayó que este hecho constituye una violación inaceptable del espacio aéreo de la Alianza Atlántica y demuestra que "reforzar la defensa aérea de Ucrania ahora es urgente y sirve como garantía de protección para toda la comunidad euroatlántica". El incidente se suma a los precedentes registrados en Rumanía, donde las fuerzas armadas locales se vieron obligadas a derribar drones rusos tras sucesivas intrusiones.
El jefe de la diplomacia ucraniana aprovechó este grave suceso para hacer un llamamiento directo a apaciguar las recientes tensiones políticas entre Kiev y Varsovia. Las discrepancias diplomáticas entre ambos países vecinos habían aumentado a raíz de la política de memoria histórica del Ejecutivo de Zelenski, cuyos actos de homenaje a figuras e hitos históricos vinculados a matanzas de polacos durante la Segunda Guerra Mundial generaron un fuerte malestar en el gobierno y la opinión pública polaca.
Contraofensiva ucraniana: ataques contra la red logística de 'Wildberries' en Rusia
En paralelo al ataque masivo sufrido en su territorio, las fuerzas ucranianas continuaron con su campaña de respuesta dirigida contra la infraestructura logística y económica en el interior de Rusia. En las últimas horas, drones ucranianos alcanzaron dos nuevos almacenes pertenecientes a la gigante del comercio electrónico Wildberries (conocida popularmente como el 'Amazon ruso').
Las instalaciones afectadas se sitúan en la región de Penza (en el centro de la parte europea de Rusia) y en la república de Udmurtia (al oeste de los Urales). Según confirmó la propia compañía a través de su canal oficial de Telegram, la alerta aérea en Penza obligó a evacuar su centro logístico antes de que se desatara un violento incendio tras el impacto, dejando un trabajador herido. Paralelamente, en la ciudad udmurta de Sarápul se ejecutó otra evacuación preventiva, a la que se suma un ataque registrado la jornada previa en otro almacén en Riazán, a unos 200 kilómetros al surgeo de Moscú. Con estos últimos episodios, ascienden a 13 los centros logísticos de la firma alcanzados desde el inicio de la operación ucraniana contra esta empresa, generando pérdidas económicas millonarias para la plataforma comercial rusa.