Un potente terremoto de magnitud 7,8 en la escala de Richter ha sacudido este lunes la isla de Mindanao, en el sur de Filipinas. El fuerte temblor, cuyo epicentro se localizó en el mar, ha causado graves daños estructurales, interrupciones en los servicios básicos y ha obligado a activar alertas de tsunami en varios países de la región de Asia-Pacífico. Según los últimos balances oficiales de las autoridades, el sismo ya deja al menos 14 personas muertas y más de 200 heridas.
El sismo principal se registró a las 07:37 hora local del lunes (23:37 GMT del domingo). El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) situó el origen a unos 24 kilómetros de la isla de Burias (y a unos 13 kilómetros al suroeste de General Santos), registrando mediciones de profundidad de entre 10 y 55,2 kilómetros. El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) detalló que el movimiento fue causado por el desplazamiento en la Fosa de Cotabato.
Balance de víctimas y daños materiales en Mindanao
El impacto del sismo ha sido especialmente severo en la ciudad de General Santos, una localidad comercial de más de 700.000 habitantes. En este punto se han confirmado al menos siete fallecidos y el derrumbe parcial de varios edificios pequeños, además de grietas peligrosas en infraestructuras clave como un importante puente de acceso.
Rod Sosmeña, director regional de la Oficina de Defensa Civil, reportó otras cinco muertes distribuidas entre las provincias de South Cotabato, Davao Occidental y la isla Balut. Por su parte, el Departamento de Bienestar Social y Desarrollo (DSWD) ha confirmado la atención a más de 131 heridos de diversa consideración, cifra que el balance global de las autoridades eleva ya por encima de los 200 afectados.
Testimonio local: "Nuestra camioneta de repente dio un tirón y pensé que teníamos un neumático ponchado. La gente salió corriendo de las casas a las calles", relató Sosmeña, quien se dirigía a su puesto de trabajo en el momento del temblor.
Asimismo, en redes sociales se ha difundido el colapso parcial de un edificio comercial de cuatro pisos en el que operaba una filial de la emisora de radio DZRH, obligando al personal a evacuar de emergencia hacia la planta baja. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado la existencia de personas atrapadas bajo los escombros de las estructuras dañadas.
Alerta de tsunami en el Pacífico y evacuación inmediata
El sismo generó de forma inmediata la activación de protocolos de emergencia por tsunami. El Phivolcs advirtió de que las olas podrían superar en más de un metro la marea normal, con potencial de incrementarse notablemente en bahías cerradas y estrechos. Ante esta situación, estaciones terrestres ya han monitoreado olas de un metro de altura en las provincias de Sultan Kudarat y Sarangani.
Por su parte, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico elevó la previsión, advirtiendo de la posibilidad de olas de hasta 3 metros de altura en ciertas zonas costeras de Filipinas. El presidente del país, Ferdinand Marcos Jr., emitió un mensaje urgente dirigido a la población civil:
"Por favor, presten atención a la advertencia de tsunami. Muévanse a zonas más altas ahora. No esperen. Su vida es más importante que cualquier cosa que dejen atrás", enfatizó el mandatario.
Las órdenes de evacuación inmediata se han extendido a las zonas costeras de las provincias de Davao Occidental, Tawi-Tawi, Sarangani, Sulu, Basilan, Zamboanga del Sur, Zamboanga Sibugay, Sultan Kudarat y South Cotabato.
Fuertes réplicas e impacto en el inicio del año escolar
La actividad sísmica en la región ha continuado con intensidad. El USGS ha reportado al menos cuatro réplicas importantes con magnitudes de entre 5,8 y 6,4. Uno de los temblores secundarios más potentes, de magnitud 6,4, se localizó a 16 kilómetros de Baligoán, muy cerca de la zona del epicentro inicial.
El desastre ha coincidido con el primer día del año escolar 2026-2027, lo que obligó a las autoridades a suspender de inmediato las clases en toda la isla de Mindanao. Ednar Dayanghirang, director de la Oficina de Defensa Civil en una región sureña cercana, informó que más de 100 estudiantes que asistían a las ceremonias matutinas de izamiento de bandera sufrieron golpes o se desmayaron debido a las crisis de pánico en distintas escuelas primarias y secundarias. "Yo mismo apenas podía mantenerme de pie y conservar el equilibrio cuando el suelo se sacudió mientras salía de mi casa", relató Dayanghirang desde la ciudad portuaria de Davao.
Bloqueo de transportes y corte de servicios básicos
La infraestructura de la región de Mindanao ha sufrido graves interrupciones. Los servicios de electricidad y telecomunicaciones se encuentran cortados en múltiples sectores de la isla, dificultando las labores de evaluación.
En el ámbito de los transportes, las autoridades de aviación civil decretaron el cierre temporal del Aeropuerto Internacional de General Santos. Esta medida preventiva ha provocado, hasta el momento, la cancelación de 17 vuelos nacionales. Mientras tanto, el DSWD ha desplegado un Equipo de Respuesta Rápida para evaluar los daños en al menos 16 infraestructuras públicas y comerciales ya identificadas, entre las que se encuentran escuelas, supermercados y centros comerciales.
Alertas internacionales en Japón, Indonesia y Malasia
El impacto del terremoto marítimo se ha extendido más allá de las fronteras filipinas, obligando a los países vecinos a activar sus propios sistemas de vigilancia:
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Indonesia: Las autoridades emitieron advertencias costeras tras detectarse un tsunami de 83 centímetros frente a la isla de Célebes.
Malasia: El Departamento Meteorológico emitió una advertencia de tsunami para el estado de Sabah, situado en la isla de Borneo y a corta distancia marítima del sur de Filipinas.
Japón: El Gobierno nipón activó una alerta por riesgo de olas de hasta un metro en las costas del sureste y este del país, previéndose variaciones menores del nivel del mar también en Papúa Nueva Guinea y otros territorios del Pacífico occidental.
EE. UU.: Se emitió un aviso para la isla de Guam que fue levantado dos horas después, descartándose cualquier tipo de amenaza para Hawái.
Filipinas se asienta sobre el denominado 'Anillo de Fuego' del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta, lo que convierte al archipiélago en una zona propensa a sufrir este tipo de fenómenos, además de registrar una media de 20 tifones y tormentas tropicales cada año.