El escenario diplomático entre Washington y París ha alcanzado un nuevo punto de tensión, tras los comentarios de Donald Trump sobre Emmanuel Macron y su esposa Brigitte, luego de quejarse por la falta de colaboración de Francia en la guerra con Irán..
Durante un almuerzo privado, antes de su discurso a la Nación, el mandatario estadounidense se burló de su homólogo francés, al recordar un incidente ocurrido en mayo de 2025 entre Macron y su esposa en un viaje a Vietnam, cuando quedó registrado una supuesta bofetada que la esposa del francés le habría propinado a su esposo.
Luego de asegurar que no necesita a Macron para ganar la guerra en Oriente Medio, Trump dijo con sorna que Macron "sigue recuperándose del derechazo de mandíbula" de su esposa, lo que provocó las risas de los presentes.
La negativa de Francia a la ofensiva contra Irán
El trasfondo de estos ataques personales reside en la negativa de Francia a involucrarse militarmente en la actual ofensiva contra Irán. Trump reveló haber solicitado directamente a Macron el envío inmediato de barcos al Golfo para colaborar en la interceptación de misiles balísticos. Según el relato del estadounidense, el presidente francés condicionó cualquier ayuda a que la guerra estuviera ya ganada.
Esta respuesta provocó la indignación de Trump, quien llegó a imitar el acento francés de Macron para ridiculizar su postura. "Después de la guerra no me hará falta, Emmanuel", sentenció el presidente de Estados Unidos, alegando que su administración está batiendo récords en combate y que, aunque preferiría contar con aliados, no considera imprescindible el apoyo militar de Francia en este momento.
Incertidumbre sobre el futuro de la OTAN
La hostilidad de Trump hacia Francia se enmarca en una crítica mucho más amplia y profunda hacia la Alianza Atlántica. El presidente de Estados Unidos ha vuelto a arremeter contra los países miembros de la OTAN por lo que considera una falta de compromiso en el conflicto de Oriente Próximo. Esta retórica agresiva no es nueva, pero ha cobrado una gravedad sin precedentes en las últimas horas.
De hecho, estas declaraciones se producen apenas poco después de que Washington confirmara que está "más que considerando su posible salida" de la OTAN. La combinación de ataques personales a líderes europeos y la amenaza de ruptura con la estructura de seguridad occidental sitúa a la diplomacia internacional en un terreno desconocido y de extrema volatilidad para los intereses de los aliados, incluido España.
La reacción de Macron a la burla
El mandatario galo ha sentenciado que los comentarios del estadounidense "no son elegantes ni están a la altura", zanjando de forma tajante un intercambio que amenaza con dinamitar las relaciones bilaterales. Además, Macron agregó, desde su viaje a Corea del Sur, que las declaraciones de Trump "no merecen respuesta".