El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que evaluará un posible alto el fuego con Irán tras recibir -según dijo- una solicitud desde Teherán, aunque condicionó cualquier decisión a la reapertura del estrecho de Ormuz. La respuesta iraní no tardó en llegar: sus fuerzas militares aseguran que la estratégica vía marítima seguirá cerrada a sus “enemigos”.
Trump afirma que Irán pidió un alto el fuego
A través de la red Truth Social, Trump aseguró que el nuevo liderazgo iraní ha solicitado una tregua. “El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores, ¡acaba de pedir un alto el fuego a los Estados Unidos de América!”, afirmó.
Sin embargo, el mandatario estadounidense dejó claro que cualquier negociación dependerá de una condición clave: “Lo consideraremos cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado”.
Trump no precisó a qué dirigente iraní se refería en su mensaje.
Washington mantiene la ofensiva militar
Mientras tanto, Estados Unidos continúa con su campaña militar. Trump afirmó que su país sigue “bombardeando a Irán hasta la aniquilación o, como dicen algunos, hasta que regrese a la Edad de Piedra”.
El presidente adelantó que ofrecerá un discurso “importante” a la nación a las 21.00 horas de Washington para informar sobre la evolución del conflicto, iniciado el pasado 28 de febrero.
Además, señaló que prevé una retirada en “dos o tres semanas”, al considerar que se están cumpliendo los objetivos de la ofensiva, entre ellos impedir que Irán desarrolle un arma nuclear.
El estrecho de Ormuz, eje del conflicto energético global
El bloqueo del estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal punto de tensión. Esta vía marítima es clave para el comercio energético mundial, ya que por ella transita aproximadamente una quinta parte del petróleo global.
Irán cerró el paso como respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel, generando preocupación internacional por el impacto en los mercados energéticos.
Trump, que intentó sin éxito formar una coalición internacional para reabrir el estrecho, instó a los países de la OTAN y a naciones asiáticas a actuar con “coraje” y “tomar” el control de la zona. “Este ya no es un asunto de Estados Unidos”, afirmó el martes.
Irán rechaza reabrir el estrecho de Ormuz
Desde Teherán, los Guardianes de la Revolución respondieron con firmeza a las declaraciones de Washington. En un comunicado difundido por la televisión estatal, aseguraron que mantendrán el control del estrecho.
“La situación en el estrecho de Ormuz también se encuentra totalmente bajo el control de las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución”, indicaron.
Además, fueron categóricos sobre su postura: “No se abrirá a los enemigos”.
Un conflicto en escalada con impacto global
Las posiciones enfrentadas evidencian la dificultad de avanzar hacia una desescalada inmediata. Mientras Estados Unidos condiciona cualquier alto el fuego a la reapertura de una de las rutas comerciales más importantes del mundo, Irán insiste en mantener el bloqueo como medida de presión.
El desarrollo de los próximos días, incluido el anunciado discurso de Trump, será clave para determinar si se abre una vía diplomática o si el conflicto entra en una fase aún más crítica.