Francia ha vuelto a quedar atrapada por el caos social.
El ministro francés de Justicia, Gérald Darmanin, le ha pedido a los fiscales de la Justicia de Francia que reclamen la responsabilidad civil de los padres por los daños causados por sus hijos durante las protestas y disturbios registrados en torno al movimiento de bloqueo de institutos, con el saldo de 2000 estudiantes detenidos, más 300 policías y un centenar de profesores heridos.
"He pedido a los fiscales generales que soliciten una respuesta firme, lo más rápida posible, pero sobre todo que pidan la responsabilidad civil, es decir, que los padres respondan solidariamente por los actos cometidos por sus hijos", declaró Darmanin en una entrevista a medios franceses.
El ministro de Justicia francés afirmó que unos 300 policías y gendarmes y más de 60 profesores y responsables de centros educativos han resultado heridos en los incidentes, y señaló que algunos institutos han sido incendiados.
"Cuando se ataca a profesores, cuando se ataca al servicio público, evidentemente, la Justicia debe estar presente", dijo el funcionario francés, aunque reconoció que las reivindicaciones de los estudiantes y de la juventud francesa "deben ser escuchadas".
Pero el ministro insistió en que los padres asuman económicamente los daños causados por sus hijos. "No es el menor quien paga, son los padres", afirmó. "Tú rompes, tus padres pagan", apostilló el ministro de Justicia.
El ministro dijo además temer una escalada de la violencia durante las movilizaciones de este viernes y los próximos días. "Hemos pasado de manifestaciones de estudiantes a un desorden de orden público. Cuando se ataca un autobús, cuando se queman institutos, ya no es un problema de manifestación", mantuvo.
El responsable de Justicia también criticó a dirigentes del partido izquierdista La Francia Insumisa (LFI), entre ellos su líder Jean-Luc Mélenchon, a quienes acusó de contribuir a la escalada de la violencia.
Los disturbios violentos fueron originados por reclamos de organizaciones estudiantiles de mejores condiciones en los liceos, pero derivó en enfrentamientos con la Policía francesa del que participaron los activistas de ultra izquierda de La Francia Insumisa y muchos manifestantes islamistas que, en algunos casos, enarbolaron banderas de Argelia y Marruecos.
Las protestas estudiantiles se intensificaron el jueves en varias ciudades de Francia, con más institutos afectados y la expansión a las universidades, pero sobre todo con una violencia creciente que llevó a practicar un total de 1.949 detenciones, según el Ministerio de Interior.
Para tratar de desactivar la protesta, este viernes unos cuatrocientos institutos permanecerán cerrados, con clases en línea no presenciales.
Paralelamente, el ministro de Educación, Édouard Geffray, recibirá este viernes a las organizaciones sindicales representativas del personal docente y administrativo, a las asociaciones de padres y madres de alumnos, a las asociaciones de institutos y a los miembros electos del Consejo Nacional de la Vida Escolar.
La movilización estudiantil, que pide mejores condiciones educativas, acabar con la supresión de puestos universitarios o el recorte de becas, comenzó la pasada semana en la región de París y se ha ido extendiendo por todo el país.