Impuestazo sí o no, también se vota en la elección española
Las doce comunidades que celebran elecciones este domingo pondrán también en escena un debate con dos paradigmas: el bloque de partidos de izquierda a favor de una mayor progresividad del sistema tributario, y el de la derecha que cree en bajar impuestos para motorizar la economía.
Martín Varsavsky reconoce que no la vio venir. Pero las elecciones de este año en España pueden hacer que busque otro rincón en el mundo. Es que el billonario argentino creador de cinco "unicornios" es, según Reuters, apenas uno de los 27.000 que vive en España y está consternado por el "impuesto solidario" a la riqueza. Fue reestablecido a fines del año pasado por los socialistas en el poder. Apenas una muestra de su duelo con la derecha en materia de impuestos y un desencuentro cada vez más encarnizado que sólo se resolverá con el voto de fin de año.
El Gobierno central se había comprometido a llevar adelante una reforma tributaria integral que incluyese la armonización fiscal de la tributación de la riqueza en todas las comunidades, algo que valga decir, tampoco genera consenso (también es aguerrida la pelea entre competencia fiscal, autonomía y grises intermedios). Pero el proyecto quedó en la nada tras la invasión rusa sobre Ucrania.
El PP vio su momento y llegó la ofensiva. Desde los territorios que gobernaba, se anunciaron nuevas rebajas en los tipos autonómicos de IRPF (Impuesto a la Renta), bonificaciones de Patrimonio y reducciones de Sucesiones y Donaciones. A su vez, ésta fue la daga, comenzaron a deflactar la tarifa del Impuesto sobre la Renta para suavizar los efectos de la inflación frente a la negativa furibunda de Hacienda a adoptar la medida a escala nacional.
El PP supo que fue gol de media cancha. "Nuestras regiones han sido las primeras en aplicar la deflactación del IRPF, es decir, adecuarlo a la escalada de la inflación. Y lo seguiremos haciendo tan pronto como exista la posibilidad legal, pensando sobre todo en las rentas medias y bajas”, repitieron en campaña.
Los ingresos fiscales llegaron a 255.500 millones de euros en 2022 y batieron récords. Pero según el Gobierno. la fuerte escalada de precios sólo explica un tercio de la recaudación. La inflación media de 2022 fue 8,4%. Según el IEE, la presión fiscal en España, es decir, el cociente entre todos los ingresos tributarios y el PIB nominal, "se ha situado en máximos históricos en 2022, superando el 42% del PIB".
Los socialistas necesitaban un golpe de efecto que endureciera su línea pero que tampoco los dejara indiferentes al tema inflación. Así fue como se aprobó de forma exprés un nuevo impuesto solidario sobre las grandes fortunas y una rebaja de IRPF exclusiva para las rentas de hasta 21.000 euros a partir de este año.