La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cargó duramente contra el Gobierno de Pedro Sánchez durante la sesión de control al Ejecutivo en el Pleno de la Asamblea.
La presidenta madrileña acusó al gobierno nacional de convertir a Madrid en un "cajero automático" y de no cesar en su intento de "quitarle inversiones" a Madrid.
El Gobierno "moroso" y la deuda pendiente
Ayuso recordó que el Ejecutivo de Sánchez debe más de 10.500 millones de euros a la Comunidad de Madrid, una cifra que, según la presidenta regional, podría utilizarse para "multiplicar salarios, seguir bajando impuestos y seguir trabajando para todos los madrileños". La dirigente insistió en que Madrid está "levantando las cifras del Gobierno", mientras que, por otro lado, enfrentan la retirada constante de "inversiones, proyectos y presupuestos" por parte del Gobierno central.
Transporte público y críticas al gobierno central
En su intervención, Ayuso destacó que la región cuenta con uno de los transportes públicos "más modernos, asequibles y mejor valorados", a pesar de los intentos del Gobierno de Sánchez de "negarse a pagar lo que debe". "Afloje el dinero que nos debe", exigió, haciendo un llamado a que el Ejecutivo cumpla con sus compromisos financieros con la Comunidad.
Díaz-Pache: "El sanchismo es totalitario"
El portavoz del PP en la Asamblea, Carlos Díaz-Pache, también arremetió contra el Gobierno central, acusando al presidente Sánchez de ser responsable de una serie de escándalos y procesos judiciales que rodean a su entorno. Díaz-Pache aseguró que el PSOE "ya no existe" y que la idea del sanchismo es un "régimen totalitario" que justifica cualquier "atropello" con tal de mantener el poder.
Díaz-Pache afirmó que lo que se está viviendo actualmente es "los últimos coletazos de una organización criminal", acusando al Gobierno de haber llegado a la Presidencia "delinquiendo a toda velocidad", y señalando que esto se ha reflejado en los aumentos en el costo de vida, con una subida del 40% en la cesta de la compra y un aumento del 48% en los precios de la vivienda.
Las declaraciones de ambos líderes del PP expresan la creciente tensión entre el Gobierno regional y el Ejecutivo de Sánchez, con acusaciones mutuas sobre la gestión y los compromisos financieros. Mientras Madrid pide el cumplimiento de los acuerdos y la devolución de fondos pendientes, el debate político sigue marcado por los conflictos internos y la polarización de las posturas.