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El ex presidente del Banco Central de la Argentina, Martín Redrado, trabaja hoy en los equipos de Horacio Rodríguez larreta, y podría ser el próximo canciller si el candidato argentino se impone en las elecciones primarias del próximo 13 de agosto.

En una entrevista con el diario español El País, habló de como combatir la inflación, de las inversiones que podría recibir la Argentina en el futuro y del rol argentino como eventual proveedor de energía para la Unión Europea.  

¿En qué situación llega Argentina a las primarias del 13 de agosto?

Argentina se quedó sin crédito y la única forma de financiamiento que tiene hoy Argentina es a través del Banco Central. Eso ha generado un descalabro de emisión monetaria que nos lleva a una inflación del 140%. Siempre Argentina vivió con alta inflación, pero 140% nos marca que más de lo mismo no se puede.

¿Hay riesgo de hiperinflación?

No en el corto plazo, sobre todo porque hay una cantidad de restricciones cambiarias que hacen que los argentinos no puedan huir del peso y dolarizarse.

¿Cuáles deben ser las prioridades del Gobierno que asuma el 10 de diciembre?

Argentina necesita un conjunto de leyes tanto en la estabilización económica como en materia de crecimiento, que pueda dar vuelta las expectativas y generar confianza. Necesita cambios profundos y perdurables en política exterior, en la política macroecómica anti inflacionaria, en materia de gasto público e independencia del Banco Central.

El ex presidente Mauricio Macri dijo que era fácil bajar la inflación, pero en su mandato la duplicó. Massa dijo que a estas alturas estaría en el 3% mensual y es más del doble. ¿Qué impide bajar la inflación en Argentina?

Nunca hemos tenido vasos comunicantes entre la economía y la política económica. En Argentina siempre se han tomado medidas cortoplacistas. Falta un programa integral que sepamos que no va a cambiar en un año, con equipos que conozcan el manejo de la cosa pública y leyes con mayorías especiales.

Para esas leyes sería necesario pactar con el peronismo. ¿Podría servir la cercanía entre Sergio Massa y Rodríguez Larreta?

Es cierto que se conocen, pero a veces el tiempo hace que los caminos sean distintos. Massa pertenece a un esquema kirchnerista que ha mostrado resultados pésimos en la economía. Hoy los argentinos estamos peor que hace cuatro años. Ha habido pandemia y picos de inflación, pero eso ha ocurrido en muchos países y ya lo han superado.

¿Qué puede ofrecer Argentina a Europa?

Estoy convencido que Argentina puede ser el proveedor de energía de la Unión Europea, y que uno de los ejes de crecimiento económico es una ley de impulso a la energía y a la minería que garantice el acceso a divisas y la estabilidad fiscal. Argentina tiene el segundo reservorio de gas no convencional del mundo, tenemos 350 años de reservas debajo y necesitamos construir dos gasoductos fundamentales para exportarlo. Esto significaría que en 2025 ya se podrían facturar 10.000 millones de dólares.

¿Por qué centrar las inversiones en combustibles fósiles en vez de ir hacia las energías renovables? Hace unos meses, en Bariloche, políticos y empresarios europeos pidieron a Argentina que se convierta en proveedor de hidrógeno verde.

Será una cuestión de la demanda. Si hay demanda en hidrógeno verde se meterá en el mismo marco de incentivos para que permita la generación de inversiones de largo plazo.

Con el historial de Argentina, ¿qué le hace pensar que llegarán inversiones? La lluvia de inversiones que esperaba Macri en 2015 no llegó.

En el mundo hay una demanda en términos de energía y de alimentos y lo que piden los inversores es acceso a las divisas y previsibilidad, por eso proponemos leyes específicas.

¿Le preocupa la oposición en las calles a las reformas que prevén? En Jujuy el mes pasado hubo grandes protestas a la reforma de la Constitución provincial.

Hubo bastantes infiltrados, también de Bolivia.

Argentina tiene una larga tradición de resistir en la calle reformas impopulares.

No tiene por qué ser una reforma impopular. Estamos planteando un programa de estabilización, de crecimiento, de shock, de confianza en términos de política internacional. Sí, por supuesto, necesitamos ir a déficit cero.

¿Cómo puede lograr Argentina ese déficit cero?

Ordenando el gasto público y sobre todo haciéndole pagar el costo de esto a la política. Hoy tenemos 22 ministerios, muchos de ellos irrelevantes, muchos contratados que no son esenciales al sector público y las empresas del Estado tienen un déficit de un punto del producto.

¿Las empresas estatales que no logren ser sustentables deben ser privatizadas?

Con equipos profesionales pueden ser sustentables o tendrán que financiarse como lo hace cualquier empresa.

El Mercosur negocia desde hace casi 30 años un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea y el presidente uruguayo advierte que si no hay avances buscará acuerdos por su cuenta. ¿Qué le parece la postura de Lacalle Pou?

Tenemos que generar un Mercosur con libre circulación de las personas y de los productos y para eso tenemos que tener aduanas comunes. No podemos tener tres horas camiones parados en nuestra frontera porque esto no parece un espacio económico común. De ser presidente, el primer viaje de Rodríguez Larreta será a Brasil porque es nuestro aliado estratégico por definición. Le vamos a plantear más integración, una integración concreta y una agenda de relacionamiento económico internacional a la que tenemos que ponerle tiempos y resultados. Si no se generan resultados en un año, habrá que discutir todo nuevamente.

Hablando de plazos, ¿en cuánto tiempo Argentina podría tener una inflación de un dígito?

Nosotros planteamos ir a déficit cero, emisión monetaria cero para financiar el sector público y volver a un Banco Central independiente e ir a un tipo de cambio único. Esto va a requerir tiempo y un acuerdo mucho más integral con el Fondo Monetario del que hemos tenido hasta ahora, que ha ido poniendo parches en el camino. Pero si se logra, tenemos que plantear un sendero donde la inflación se reduzca a la mitad en el primer año, a 35% en el 2025, 15% en el 2026 y un dígito alto para 2027.

¿Se puede lograr déficit cero sin recorte del gasto público?

La clave también está en ampliar la base de tributación, que sean menos argentinos los que vivan en la informalidad y que haya incentivos impositivos, como la reducción del IVA, para que la gente use los dólares físicos que tiene para comprar un bien de consumo hecho en Argentina, ya sea un auto, una licuadora o una camisa o ir a un restorán.

¿Ese es un camino hacia la dolarización?

No, en economía no hay atajos. Tienes que tener los mismos regímenes en todos los países para tener una moneda única, como pasa en la Unión Europea, y nosotros no tenemos el mismo régimen que los Estados Unidos. Con lo cual, más allá de que no hay reservas en el Banco Central, la dolarización no es el camino, pero sí un camino parecido al que tiene Uruguay o Perú, donde se puede crear un Banco Central independiente que no emite y donde conviven el peso y el dólar.

¿Los argentinos van a querer gastar sus dólares? Hoy hacen lo posible para ahorrarlos y gastarlos sólo en última instancia.

Yo creo en los incentivos. Después será cada uno el que decidirá.

 

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