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Primer contratiempo para el Real Madrid. El francés Eduardo Camavinga estará ausente en la Supercopa de Europa ante el Atalanta, luego de un duro golpe que recibió en su rodilla en el entrenamiento previo al encuentro y, aunque se descarta una lesión grave, no estará en el cotejo por precaución.

Un grito ensordecedor se escuchó en el vacio estadio Nacional de Varsovia al momento en el que Camavinga recibió el golpe, por supuesto sin intención, de Aurelien Tchouemani que lo dejó tendido en el césped. El futbolista quedó tendido algunos instantes sobre el verde del recinto y posteriormente abandonó la práctica.

Camavinga se retiró del campo sin renguear ni dando muestras de una lesión seria, pero si muy enfadado con la situación, a tal punto de quitarse la pechera de entrenamiento y lanzarla al suelo antes de entrar al túnel de vestuarios. Él ya sabía que no iba a poder estar. Una vez llegado al vestidor, se le realizó la primera prueba.

Sin lesión grave para Eduardo Camavinga

El primer estudio médico al que fue sometido descarta una lesión grave en la zona dañada, que es la pierna izquierda. Aún así se prefiere esperar al paso de las horas para ver cómo evoluciona la zona afectada, pero lo que sí determinó el cuerpo médico y Carlo Ancelotti es que no jugará la final ante la Atalanta.

No obstante, la primera valoración de los servicios médicos del Real Madrid indican que el centrocampista francés sufre un fuerte esguince en la rodilla izquierda. La lesión el impedirá estar este miércoles disponible para disputar la final, pero lo positivo es que, en principio, se descarta una lesión de máxima gravedad y de mucho tiempo fuera de las canchas.

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